...recuerdos de aquel niño que leía los libros de Gil Pérez en el viejo sillón de La Vega, aquellos recortes amarillos en el armario, aquellas tardes en la fría piedra del estadio, aquellos sueños, pensamientos y deseos que tuve desde aquella grada que fue mía, DESDE MI GRADA VIEJA...

lunes, 18 de febrero de 2019

Promoción fallida en tres asaltos en 1965: El germen de una generación histórica de salmantinos.

El Racing de Ferrol celebra uno de los goles que en el estadio de Riazor  eliminaría a la U.D.Salamanca 
de la promoción de ascenso a 2ª división de 1965, tras tres inolvidables partidos.

Una vez consumado el descenso a 3ª en 1964, que puso punto y final a un decenio histórico; aquel que albergó los dos únicos títulos de aficionados del club; tocaba coger impulso para volver a levantarse y como en muchos tramos de su desaparecida historia (aunque tristemente, no siempre) la Unión tuvo que mirar a casa y tras la marcha de históricos como Neme, Abilio, Eloy, Saro u Olabarrieta... dar paso a una generación que alimentó de logros regionales el palmarés charro hasta el ascenso a segunda de 1969 (VER) y en la que frustrados en una primera promoción histórica frente al Racing de Ferrol en el 65, se hicieron habituales en muchos de los onces del siguiente quinquenio y algunos más, enlazando incluso con el flamante Estadio Helmántico algunos de ellos.
Fueron los Pedraza, Huerta, Fernando, Manolo, Pollo, Salazar, Miri, Argi, Octavio... etc; junto al incombustible cancerbero Miguelín (VER) que cubrió ambas etapas y que se retiró un año después.

La temporada de enlace, de transición, fue la lejana 64-65 en la que la Unión militó en el grupo XIII de la 3ª división; concluyendo como líder la temporada regular por encima del C.D.Béjar (que también disputó la promoción), para emparejarse, a la conclusión de la misma, en una primera ronda de promoción de ascenso frente al Racing de Ferrol; que a la postre, aunque fallida, resultó apasionante.
Un hombre de la casa como Eusebio Fuentes; no reconocido, pienso, como otros tantos, por el club en vida; sirvió de hilo conductor con la cantera charra para este proyecto; y canterano y fundador del histórico C.D.Salmantino como él fue, apostó tras el cese del titular, el Sr. Ortúzar a mitad de campaña, por futbolistas salmantinos casi en su totalidad; para estar a punto de alcanzar de nuevo la segunda división, al primer intento con aquella generación histórica.
Tal es así que en la promoción que nos ocupa, llegaron a ocupar el once titular hasta diez jugadores "de la casa", nacidos o criados en Salamanca, para afrontar todo un reto como un ascenso a 2ª división... pocas veces en la historia de la Unión se igualó este hecho.

Recorte extraído de prensa nacional donde se ensalzaba el campeonato de la Unión Deportiva Salamanca antes de la promoción a disputar. Entrevista incluida a Fuentes. Con crítica incluida a la exigente afición charra.

Partido de ida en el Calvario finalizado 2-2 y partido de vuelta en el desaparecido "Manuel Rivera" ferrolano, también concluido en empate (foto de aquel histórico once bajo estas líneas con diez "charros" titulares), que dejaron paso a un trepidante encuentro de desempate en el mismísimo Riazor dos días después (25/5/65), en el que los unionistas cayeron derrotados por 3-2, siendo finalmente eliminados.

Once presentado por la Unión el 23/5/65 en Ferrol; estadio "Manuel Rivera": De pie de izq. a dcha: Calvo, Pedraza, Huerta, Fernando, Manolo, Pollo y Miguel. Agachados de izq. a dcha: Eusebio Fuentes, Argi, Salazar, Octavio, Laucirica y Miri.

Vista atrás hacia un pasado, el de nuestra Unión desaparecida y aquella generación "salmantina" inolvidable, que capitaneados por un Huerta como miembro más reconocido (¡Fuerza capitán!), unió eso tan lejano hoy en la supercomercialización del fútbol, como siempre fue el arraigo de unos jugadores y su origen, con el club de su propia tierra.
Hay algún ejemplo más a lo largo de la historia; pero este de 1965 es sin duda el último, generacionalmente hablando, de la historia de la U.D.Salamanca, en el que se unió, casi en la totalidad de un once tras otro, el blanco, el negro, la encina, el balón y el origen en el carnet de identidad de los que jugaban y de los miles que los observaban cada domingo desde las gradas.
No los olvidemos, ellos fueron, son, la esencia de la desaparecida y añorada Unión Deportiva Salamanca. 

Un Riazor con más de 20.000 personas según las crónicas, vio caer a la Unión, en aquel histórico partido de desempate.


Primer partido:
Campo del Calvario: U.D.Salamanca- 2 (Pollo y Octavio) - Racing de Ferrol- 2 (Lamelo y Roberto): 
Por la Unión formaron: Miguel; Pedraza, Huerta, Fernando; Manolín, Lozano; Polo, Salazar, Octavio, Pollo y Miri.

Segundo partido: 
Estadio Manuel Rivera: Racing de Ferrol- 1 (Plata) - U.D.Salamanca- 1 (Octavio)
Por la Unión formaron: Miguel; Pedraza, Huerta, Fernando; Manolo, Pollo, Miri, Argi, Salazar, Octavio y Laucirica.

Tercer partido: 
Estadio de Riazor: Racing de Ferrol- 3  (Lamelo, Crispi y Ledo) - U.D.Salamanca-2 (Salazar) 
Por la Unión formaron: Miguel; Pedraza, Huerta, Fernando; Manolín, Pollo; Argi, Salazar, Octavio, Laucirica y Miri.


Gracias a la cuenta @museoRCF1919 por la magnífica foto principal que ilustra el texto.

domingo, 17 de febrero de 2019

Don Augusto Pimenta de Almeida: El modernizador de la Unión Deportiva Salamanca

Si alguien me preguntase a cerca de las personas más importantes del área institucional a lo largo de los 90 años de historia que tuvo la Unión Deportiva Salamanca; a bote pronto me saldrían dos nombres ineludibles; al mismo nivel, el primero Don Germán Herrero Fábregat y el segundo Don Augusto Pimenta de Almeida.
Si el primero supuso el punto de partida de la institución y su prosperidad en sus primeros casi 40 años; al segundo le debemos el inicio de la modernización del club, con un ambicioso proyecto de transformación plena de sus instalaciones en los años 60.
Don Augusto falleció hoy a los 88 años de edad, siendo en justicia el mejor presidente de la historia de nuestra añorada blanquinegra.
Emigrante portugués por razones de estudios en los 50 y gran aficionado al fútbol; empezó a entablar relaciones con la Unión Deportiva Salamanca desde la amistad con algunos de sus jugadores de aquellos años como Noreña o De la Mata, con los que compartió pensión. 
Socio del club desde aquellos tiempos, llegó a completar alineaciones en algún entrenamiento en el Calvario junto a aquellos jugadores y vivió en primera persona desde las gradas los dos títulos de aficionados y el histórico retorno a segunda división de 1960 en Mendizorroza; para tres años después, llegar a la directiva de la Unión de la mano de Don Gerardo Ramos (Mayo de 1963) tras un cambio completo de directiva tras una de las innumerables crisis institucionales que asolaron a la UDS en su historia.
Presidente ya en 1967, inició gestiones desde aquel entonces para lo que a la postre sería el gran cambio institucional de la historia del club, la venta y compra de terrenos con fines deportivos, que no fue fácil, y que en 1970 dio con la inauguración del estadio Helmántico, buque insignia del proyecto y que cambió para siempre el rumbo del club de la ciudad del Tormes.

Visionario, atrevido, hombre de club... no tuvo suerte en lo deportivo y a pesar de que hoy, mirando hacia atrás, sin él, no se entendería la historia de la Unión Deportiva Salamanca; abandonó la que fue su casa por la puerta de atrás, como tantos otros.
Fue en 1971, tras una pobre temporada en 3ª en un flamante estadio Helmántico para dejar paso a Don José Luis Paniagua, que sí tuvo la suerte de continuar en lo deportivo, lo que Don Augusto sólo pudo hacer en lo institucional.

Portugués de nacimiento, salmantino de adopción:
Descanse en paz una figura capital, ineludible del Unionismo: Don Augusto Pimenta de Almeida, presidente.


Fuentes: Entrevistas para Marca en 1969 y La Gaceta Regional en 1997.

viernes, 18 de enero de 2019

El caleidoscopio del pasado

Desearía tener algún tipo de caleidoscopio diferente al tradicional, uno que en vez de cristales de colores y sus figuras, con cada giro, y cada vez que quisiera, desde el sillón de casa y apuntando al resplandor de la ventana, me mostrara lugares del pasado de esos que no volverán... Nada de cosas conceptuales, sino de cosas materiales, lugares; que fueron, que allí estuvieron, pero que por una u otra razón nos dejaron y que nunca pudimos visitar; de esos sobre los que incluso en muchas ocasiones, hasta el hoy, nos llegaron pocas evidencias de cómo fueron en realidad.

Reconozco tener mitificado al campo del Calvario, un lugar que nunca pisé pero cuyo lugar visité tantas veces... 
Desde hace ya muchos años, para ello, vengo fabricando mi caleidoscopio particular a base de recortes, para en cada giro, en cada revista o periódico antiguo que reviso, acercarme  a aquellos lugares que algún día estuvieron en aquel pasado de lo que fue nuestra Unión, que nunca visité y que un día nos dejaron. 
El Calvario preguerra y sus rincones son uno de ellos; un recinto que cambió de orientación en sus primeros trece años de historia y fue modificado y ampliado en varias ocasiones, y que esconde historias de estancias y rincones, en forma de imágenes, todavía por descubrir, por lo menos para el que os escribe.

No hace mucho, sentado hacia la ventana del salón y apuntando al horizonte, buscando la luz que entraba por ella aquella mañana, en uno de sus giros, aquel cilindro con láminas de espejo y cristales multicolor en su interior me devolvió una imagen desde el pasado:


Una de un marcador de madera, sujeto de un clavo y un cordel a una de las tapias del estadio en los años treinta, un marcador en el que los visitantes no eran tales, sino forasteros... Uno, quizá el primer marcador de nuestra historia... que para mi veía la luz; no lo conocía y quedé fascinado.

La imagen data de Diciembre de 1935, y los dígitos que rellenan el viejo marcador de madera corresponden a la que fue hasta el final de nuestra historia la segunda mayor goleada a favor de la Unión en 90 años.


Aquel día el rival era el Carabanchel y la Unión militaba en la 1ª Categoría Regional de la recientemente inaugurada Federación Castellana de fútbol.
Bajo las órdenes del madrileño Señor Eguía, la alineación de la Unión fue: Joven, Solás, Pepín, Lolín, Jimeno, Pedrín, Muñiz, Gil Cacho, Sánchez, Perete y Leal. Por el Carabanchel: Zamorita, Goño, Velasco, Rafa, Pérez, Arilla, Ricardito, Peragón, Marín, Trinchán y Aparicio.

Once del Carabanchel aquella tarde en el Campo del Calvario
Alineación tipo de la U.D.Salamanca aquella temporada 35-36

Aquel 12-1 para el recuerdo dejó cinco goleadores para la historia, Muñiz, Sánchez y Leal con tres tantos cada uno, Gil Cacho con dos y Perete de penalti. El del honor lo anotó Marín para el Carabanchel...
Para así, reflejados en un primitivo "luminoso" de madera, pasar su imagen, la del primer marcador del Calvario, a la luz de esa historia que en forma de rostros, lugares, momentos, cosas... muchos inéditos para mi, llevo intentando rescatar desde este humilde Blog desde hace tantos años, con o sin caleidoscopio...


#LaHistoriaNoSeCompra

Un lance de aquel histórico encuentro