...recuerdos de aquel niño que leía los libros de Gil Pérez en el viejo sillón de La Vega, aquellos recortes amarillos en el armario, aquellas tardes en la fría piedra del estadio, aquellos sueños, pensamientos y deseos que tuve desde aquella grada, ya mía, DESDE MI GRADA VIEJA...

viernes, 18 de abril de 2014

Aquellos Atlético Zamora - U.D.Salamanca de los 50


Siempre me encantó esta fotografía; y aunque parezca lo contrario, no fue tomada en ningún añejo campo a rebosar de la liga inglesa ni tampoco en aquellos vetustos estadios de madera de la primera división de nuestro país de hace más de seis décadas; en realidad corresponde al desaparecido campo de la Avenida de Ramiro Ledesma en Zamora y fue tomada para la prensa local en un encuentro entre el Atlético y la U.D.Salamanca en 3ª división, corrían los años 50.

Eran otros tiempos sin duda, pero entre las temporadas 54-55 y 59-60, seis consecutivas en las que la Unión Deportiva Salamanca militó en tercera división; la coincidencia con el Club Atlético Zamora en la misma categoría convirtió aquel enfrentamiento en uno de los clásicos de la rivalidad regional del momento... en un tiempo en el que el fútbol y los estadios eran ese punto de encuentro en forma de núcleos de orgullo localista; muy lejos de esas TV futuras y el actual concepto de aficiones globalizadas.
Tal es así que independientemente de categorías, en duelos de ese calado regional; la expectación era máxima y ríos de gente desembocaban en estadios, como el zamorano en este caso, que rebosaban sin remedio.

A lo largo de aquellos años, además, la posición puntera en la tabla habitual de la Unión Deportiva Salamanca en tercera división y la buena trayectoria zamorana que en aquel momento también se asomaba con facilidad a los primeros puestos de la clasificación; unieron a la obligada rivalidad de proximidad, la emoción de duelos habitualmente transcendentes para el devenir de la clasificación en la categoría, convirtiendo a aquel duelo en una cita obligada que hacía reventar, por las dos aficiones, los graderíos del viejo campo zamorano que siempre se quedaba pequeño.


Aquellos seis años, en la UDS, fueron aquellos que pasaron a la historia como la era Soler/Fuentes; años de "equipo grande venido a menos" como titulaban las crónicas zamoranas al recibirnos en 1954; pero poblados de muchos de los mejores jugadores de la historia de la Unión; por lo menos de la mayoría de aquellos que se llamaron "jugadores de cantera".
Y aunque la Unión en aquellos seis años en tercera concluyó brillantemente dos veces primero, tres veces segundo y una vez tercero, para alcanzar al final de la liga regular cinco promociones de ascenso; no fue el Ramiro Ledesma un campo propicio; pues fueron cinco de los seis partidos que jugó en aquel estadio en los años 50 los que concluyeron con derrotas y sólo en la temporada 59-60, en la campaña definitiva en la que el equipo blanquinegro retornó a segunda división, pudo finalmente hacerse con la victoria con un claro 0-2.
Así un 4-3 en la 54-55, un 3-2 en la 55-56, un 2-1 en la 56-57, un 3-2 en la 57-58 y un 1-0 en la 58-59... convirtieron en aquella década a aquel histórico duelo regional en una derrota habitual salmantina a manos de los vecinos de la capital del Duero.

Once que presentó la Unión Deportiva Salamanca en la temporada 55-56 en el Ramiro Ledesma; forman de pie de izquierda a derecha: Viera, Castín, Mieza, Iturralde, Miche y Reyes. Agachados de izquierda a derecha: Oramas, Saracíbar, Almaraz, Fuentes, Miguelín y Abilio.

Formación del Atlético Zamora que venció por 3-2 a la UDS en la temporada 55-56 en el Ramiro Ledesma en 3ª división. Forman los: Cobas, Marqués, Angelín, Martínez, Jorgito, Alcalá, Cela, Alberto, Merelo, Moreno y Cuesta.

Inmortalizados en multitud de instantáneas; Viera y Miguel se repartieron bajo los palos la mayoría de las titularidades aquellas seis temporadas de rivalidad regional en los 50; asociando actuaciones de mérito con errores de bulto como aquel de Viera, en forma de autogol que supuso la derrota en la 57-58, en la que la Unión venciendo 0-2, acabó encajando tres goles en 5 nefastos minutos...

Error de Viera que supuso el 3-2 en la temporada 57-58. 
En el minuto 30 de la segunda parte y tras córner en contra de los charros; Viera en su intento de despeje de puños introduce el balón en su portería.

Salida de puños del meta canario (Viera) ante el ariete zamorano Collar en el encuentro de la 56-57

Gran estirada de Miguel en el encuentro disputado en Zamora en la 
temporada 58-59 que finalizó con la derrota unionista por 1-0, ante la imponente mirada de una preferencia a rebosar.

El guardameta local, Esteban, se anticipa al remate de cabeza de Maxi; ante la mirada en primer plano de Uribarren y Vázquez.

Formación inicial de los dos conjuntos junto al trío arbitral en el Campo zamorano minutos antes del inicio del choque de la temporada 58-59. Se guardaba en aquel momento un minuto de silencio por las víctimas de la rotura de la presa de Vega de Tera que asoló el pueblo zamorano de Ribadelago dos días antes de aquel encuentro con más de 130 fallecidos.

Once salmantino que derrotó en el sexto y último duelo regional frente al Atlético en los años 50. Corresponde a la temporada 59-60, imponiéndose en el campo zamorano por 0-2, goles marcados por Pineda y Blanco.

Fueron entre otros los Viera, Miche, Recalde, Fuentes, Oramas, Castín, Reyes, Iturralde, Saracíbar, Manolín, Blanco, Eloy, Morollón, Barrado, Abilio, Goyo, Miguelín, Hernández, Toni, Benjamín, Miguel, Silva, Rivero, Regino, Maxi, Uribarren, Vázquez, Pineda o Sánchez; los que midieron sus fuerzas en aquel recinto zamorano en los cincuenta, en aquel histórico enfrentamiento regional; duelo entre dos equipos hoy desaparecidos que jugaron arropados por miles de aficionados de las dos provincias que abarrotaron mutuamente los respectivos estadios... en auténticos duelos regionales de esos, tantos, hoy maltratados por el paso del tiempo...

Mieza y Cuesta pugnan por un balón aéreo en el At. Zamora - UDS de la temporada 55-56 que concluyó con victoria local por 3-2.

NOTA: Duelo grande aquel del Atlético Zamora y la Unión entre los años 40 y 60; que tras aquel último duelo de 1959; tuvieron que pasar más de 10 años para que la UDS volviera a jugar en Zamora en partido de liga; fue en 1971; pero ya sin el Atlético Zamora (desaparecido en 1964), fue el recién fundado y actual Zamora C.F el rival en aquella lejana temporada en 3ª (71-72). 

viernes, 11 de abril de 2014

1982-83 U.D.Salamanca. Ed.Panini.


Cromos de la UD.Salamanca editados para esta colección:
Escudo nº235, Alineación nº236-237, Manuel Vilanova (E) nº238, D’Alessandro nº239, Pedraza nº240, Adam nº241, Miguel Ángel nº242, Herrero nº243, Peñín nº244, Tomé nº245, Brizzola nº246, García Murcia nº247, Pepe nº248, Enrique nº249, Corchado nº250, Rolón nº251, Abajo nº252.

Nota: Con el nombre de Fútbol83, llevó la editorial Panini a los kioskos su colección de cromos para la temporada 82-83. En un formato parecido a las anteriores, con unas dimensiones de 24x27 cm, reflejó las plantillas de los 18 equipos de la primera división para aquella temporada, dotando a las dobles páginas que los albergaban de 18 huecos; repartidos entre 14 jugadores, entrenador, escudo y doble imagen de una alineación del equipo.
 Los más de 400 cromos que compusieron esta colección se completaban con los escudos y alineaciones de los equipos de segunda división y como novedad una selección de los mejores jugadores que pocos meses antes habían disputado el mundial'82 en nuestro país.

Por lo que se refiere a la serie de jugadores representados en la Unión Deportiva Salamanca; caben destacar principalmente las ausencias, pues de los 14 jugadores representados, 13  sí formaron parte de la primera plantilla de la UDS en aquella 82-83 y todos dispusieron de minutos. Sólo Adam, que militó aquella campaña en el Xerez, fue el único cromo incoherente.
Temporada del retorno a primera división por parte del conjunto charro, tras el efímero paso por la segunda división en la temporada 81-82; se echan de menos en la serie jugadores importantes como los Bezares, Martínez, Benedé o Ángel González que fueron pieza fundamental en la consecución de la permanencia en primera al final de aquella campaña.

Curioso sobremanera el lugar donde fue realizada la sesión de fotos para inmortalizar al conjunto salmantino; pues un reconocible Estadio Nuevo José Zorrilla sirve claramente de fondo a sus imágenes.
Vestidos de rojo (pocas colecciones mostraron en la historia a la UDS así), la razón de esta ubicación contra natura fue que la sesión de fotos se realizó en los prolegómenos de la jornada final de la XI edición del Trofeo Ciudad de Valladolid, que entre el 24 y el 26 de Agosto de 1982 enfrentó en formato de cuadrangular al anfitrión Real Valladolid, al histórico Cruzeiro de Belo Horizonte, al Deportivo Galicia de Venezuela y a nuestra añorada Unión Deportiva Salamanca.

Así el once que Panini empleó para llevar a la Unión a esta colección en forma de doble cromo; fue el que la UDS lució para medirse al Deportivo Galicia en la jornada final del torneo para dirimir el tercer y cuarto puesto (de pie de izquierda a derecha: D'Alessandro, Luis García, Pepe, Tomé, Pedraza y Peñín. Agachados de izquierda a derecha: Corchado, Abajo, García Murcia, Brizzola y Ángel) pues dos días antes el conjunto charro había sido derrotado por el que finalmente se haría con el trofeo vecino, el mítico Cruzeiro brasileño, que en la semifinal derrotó a los charros por dos goles a cero.
Recinto blanquivioleta que dos meses antes había servido como recinto para tres partidos del grupo D del Mundial de España (Checoslovaquia-Kuwait, Francia-Kuwait y Francia-Checoslovaquia) y que lució sus gradas despobladas para contemplar los dos partidos que la Unión disputó en el recientemente inaugurado en aquel entonces "Nuevo José Zorrilla" y hacer de fondo a las imágenes que sirvieron para ilustrar la serie unionista de esta histórica colección de cromos.


viernes, 4 de abril de 2014

Épica en el barro

"Quizás sea fervorosamente cierto que el fútbol moderno es más cómodo, más aseado, más perfecto, más completo [...] Pero siempre quedará el retrovisor para echar de menos el barro, ese factor añadido de pureza y garra al fútbol..." 
Iván Castelló - Barro, ya no se juega con barro - Vintage Club de Fútbol Blog



Me encantó aquel artículo que leí hace unos meses, y esas frases... y aquella realidad transmitida en palabras por Iván Castelló con las que no puedo estar más de acuerdo. 
El fútbol ha ido ganando en todas las comodidades imaginables (a veces demasiadas); y hasta el barro, tan habitual en los meses de invierno en tantos clásicos campos del norte de España en primera división en otras épocas; ha dejado paso a tapices inmaculados donde los drenajes, incluso en latitudes lluviosas, arruinaron esa épica del otro fútbol.

En Salamanca, a pesar de la alfombra impoluta que siempre fue el estadio Helmántico; en aquellos inviernos húmedos en las que las nevadas dejaban paso a las lluvias; ese verde, orgullo durante tantos años bajo los pies de los jugadores de la U.D.Salamanca, en ocasiones, también se cubrió de barro.

Pero si hubo un encuentro de aquellos que merece la pena recordar por este aspecto y que descansa en la historia unionista con letras regadas en sudor, garra y fango; ese fue el disputado en el estadio Helmántico el 13 de Febrero de 1977... ante todo un F.C.Barcelona.


Aquella jornada 22ª del campeonato de liga de 1ª división no fue una jornada cualquiera; y no me refiero a lo climatológico; que en aquel frío Febrero en tierras charras se había presentado en forma de semana lluviosa hasta el domingo, día de partido; si no porque aquella jornada; fue la siguiente al histórico affaire Cruyff/Sr.Melero Guaza; que una jornada antes había dado con el holandés en la caseta tras un muy polémico arbitraje del madrileño en el Camp Nou frente al C.D.Málaga, en el que con gol con la mano del "boquerón" Esteban, con aquella famosa excusa de Cruyff del "Manolo marca ya..." y con la brutal agresión postrera al colegiado por un aficionado en la entrada del túnel de vestuarios al final del partido; hizo que en la España futbolística del momento; a lo largo de aquella semana, no se hablara de otra cosa...(VER vídeo)

Con los ánimos relativamente caldeados; llamada a la calma desde la prensa salmantina incluida:


el F.C.Barcelona que se había mantenido líder ininterrumpidamente desde la jornada 12ª se presentaba en primera posición en el Helmántico, y a pesar de viajar sin su estrella sancionada para varias jornadas (Cruyff se perdió 2 de los 4 partidos que hubiera podido disputar en el Helmántico en los años que estuvo en España) y estar sumidos en el entorno mediático que elucubraba sobre la mano negra federativa y los arbitrajes para derribar al líder blaugrana... el partido se presentaba lleno de alicientes:


Por su parte, la Unión que en aquel momento había iniciado su particular remontada en la tabla; en aquella 76-77 que inició dubitativo en el fondo de la clasificación y tras sus victorias consecutivas a domicilio frente a Racing y Real Madrid y la local frente al Málaga y el empate frente al Atlético en casa, alcanzaba aquella 22ª jornada en el mejor momento de la campaña.

Una semana lluviosa en lo climatológico, puso la guinda y completó una previa emocionante; para “engalanar” de épica; un partido; en el que lo físico pasó a convertirse en uno de los primeros factores, para lograr hacerse con el partido.

El Sr.Acebal Pezón, Migueli y Enrique posan para los fotógrafos en los prolegómenos de aquel encuentro.

Partido que desde el pitido inicial mostró lo que iban a ser los 90 minutos.
Con menos centrocampismo del habitual; los balones a esos costados, que en ocasiones son el talón de Aquiles de las defensas fueron habituales; infinidad de pelotas aéreas y trabajo ímprobo de los defensas centrales y sus guardametas, que intervinieron en infinidad de ocasiones en balones al área.

A medida que avanzaba el choque el Helmántico ablandaba las pisadas y la heroica se convirtió en santo y seña de ambos equipos para ganar el partido sobre aquel terreno marrón.
Terreno en el que aquel equipo unionista sin ser un equipo habitualmente “norteño” se adaptó mejor; dado el gran desgaste defensivo al que en circunstancias habituales sometían sus físicos, hombres míticos de la talla de los Lanchas, Pedraza, Juanjo o Bustillo tan acostumbrados a una entrega sin cuartel...


Partido no exento de polémica por goles anulados; al Barça con 1-0 por mano de Clarés en la acción y otro a la UDS en lanzamiento directo de falta de Alves invalidada; agresión a un espectador charro por el barcelonista Heredia en los últimos minutos... y todo en un memorable duelo que se decantó inicialmente en el marcador con un tanto de Alves en el 35 al rematar un corner lanzado por Ameijenda; para ya en la segunda parte, ser otro grande y exbarcelonista, Juanito; el que en el minuto 66 subiera el segundo al casillero asistido por Tomé...
Poco después, y cuando peor lo pasaba la Unión por el acoso barcelonista; el señor Acebal Pezón señaló un claro penalti por derribo de Pedraza a Neeskens; que sobre el barro golpeó Manolo Clarés, para elevar la parada de D’Alessandro a esos anales de las intervenciones históricas de nuestros guardametas... bajo el clamor de un Helmántico entregado, que veía como se alargaba aquel gafe que alimentó el Barça con sus derrotas habituales en el campo charro por aquel entonces...



Tres imágenes del lanzamiento de penalti que detuvo D'Alessandro a Clarés aquella tarde entre el barro.

Y así volvió a ser aquella tarde; venciendo de nuevo al Barça líder, en un mítico encuentro en el que aquel F.C.Barcelona de los Asensi, Neeskens, Heredia, Amarillo, Mora, Marcial, Migueli y compañía... quisieron y no pudieron, contra la Unión, el Helmántico y aquel añejo barro que acabó devorándolos...


Derrota mal digerida por la prensa catalana reforzada más aún por la pérdida del liderato en beneficio del Atlético de Madrid que venció en San Mamés, en la misma jornada, tras otro muy polémico arbitraje, en este caso del Sr.Guruceta en la catedral... y que supuso que aquel partido en el Helmántico y lógicamente la sanción a Cruyff que finalmente se extendió a 3 partidos; fuesen un punto de inflexión definitivo en la temporada 76-77 para los azulgranas, pues ya nunca recuperarían el primer puesto; en beneficio de un Atlético de Madrid que manteniéndose líder desde aquella jornada se proclamó finalmente campeón del torneo por un solo punto de diferencia...


Victoria histórica, observada desde ese retrovisor del que hablaba Castelló y que duerme en el recuerdo... y aquellos once hombres, vestidos de gloria sobre el barro, aquel que en ocasiones encumbra en la épica de su lucha sobre él a los vencedores y entierra a los derrotados junto a balones frenados en la textura de ese fútbol, que es fútbol, pero parece menos fútbol; y que en el 2014... en campos de esos que llaman de élite... en la comodidad del hoy... a otros onces, y a los que los contemplamos, nos “obligan” a olvidarlo...


FUENTES:
La Gaceta
Diario Marca
Mundo Deportivo
Blog Vintage CF del periodista Iván Castelló
Vídeo YouTube canal mesqueunclub1899