...recuerdos de aquel niño que leía los libros de Gil Pérez en el viejo sillón de La Vega, aquellos recortes amarillos en el armario, aquellas tardes en la fría piedra del estadio, aquellos sueños, pensamientos y deseos que tuve desde aquella grada, ya mía, DESDE MI GRADA VIEJA...

jueves, 27 de noviembre de 2014

Cuando nos marcaban los grandes

En semana de récords inalcanzables del gigante del momento, duele pensar aún más en la distancia que el presente de aquellos que disfrutan de sus acciones, nos separa del nuestro.

En los 70, en cambio, nuestro presente; para regocijo de aquellos salmantinos que siguieron al equipo por toda la geografía española, se solapó al de todos aquellos buques insignia que en forma de grandes jugadores retaron domingo tras domingo el arco, del que fuera incluso en el 75, el equipo menos goleado de la liga española.

No tardamos en recibir sus remates desde Septiembre de 1974; La Condomina, La Romareda y el Camp Nou, fueron las tres primeras salidas de aquel debutante en primera, y allí, en el estadio del barrio de Les Corts; no fue en aquel entonces un argentino menudo el que probaba a los nuestros, fue un tal Johan Cruyff, el mejor jugador del mundo del momento, el que remataba al fondo de las mallas de un modesto equipo irrepetible...


NOTA: La superior es la imagen del único gol que el holandés Johan Cruyff anotó a la U.D.Salamanca en los 6 partidos en que se enfrentó a los nuestros. 
Aquel 27/10/1974; a centro de Rexach desde la banda derecha, el 9 del F.C.Barcelona remata inapeláblemente de cabeza ante la mirada de Rezza, Iglesias, D'Alessandro y su compañero Costas.

FOTO: Seguí

sábado, 1 de noviembre de 2014

La magia de un gol cualquiera

Fueron más de 1500 los goles oficiales que la U.D.Salamanca anotó en las porterías del estadio Helmántico a lo largo de su historia en común.
Amplia cuenta de goles que para un aficionado cualquiera de esos cuyo equipo vive y lo sigue fielmente desde su infancia, no le sería complicado incrementar.
Sólo tendrían que acercarse un sábado o domingo que haya fútbol en su estadio, sentarse a ver a su equipo, respirar profundo y esperar a que el buen trato a un balón y el azar, hicieran el resto.

Pero para los que nuestro equipo de fútbol sólo es historia y nuestro estadio duerme cerrado envuelto en lágrimas de soledad y vergüenza; la cosa no es tan sencilla.

Sólo la posibilidad de encontrar imágenes de goles del pasado, de tantos de esos 1500 que no vi, me aproximan hoy de forma especial, mágica incluso, a aquel equipo y su estadio; acercándome al menos un poco, al aficionado que fui.

Cosa que me sucede sólo de vez en cuando, cuando busco y encuentro, cuando doy con goles inéditos para mi, como este del 83...
Pepe, Enrique, Micanovic, 6 toques al balón en vertical para un golazo... para hacerme querer pensar que en la lejanía de la distancia que me separa de Salamanca, de ti, no es que no existas, es que sigues jugando y no puedo ir a verte... como me sucedió tantas veces, como me sucedió tantos años.



Fuente: Ciberche

viernes, 17 de octubre de 2014

El once que tumbó a Miljanic


Cuando Alves en el verano de 1996 fichó como entrenador de la U.D.Salamanca, en el reportaje gráfico que acompañaba la firma de su contrato en páginas interiores de La Gaceta Regional, destacaba esta imagen... 
Una imagen en la que con el dedo índice de su mano derecha el gigante unionista señalaba su figura incrustado en un once de aquella, su época como futbolista del club.
Pero aquel once no era un once cualquiera; era el mítico once que en la primera jornada de la temporada 77-78 sirvió, en el tapiz del estadio Helmántico, para batir al todopoderoso Real Madrid de la época, en la que sería la única derrota del club blanco en partido oficial en tierras salmantinas.



No era la primera vez que ambos conjuntos se medían en la primera jornada de un campeonato de 1ª división; la temporada anterior (76-77), los caprichos del bombo también hicieron que ambos se enfrentasen en el estreno de la liga; esta vez con mejor suerte para los blancos (VER).
Aquel, fue un día de debuts en ambos conjuntos que presentaron oficialmente algunas de sus novedades para dicha campaña; destacando el estreno para la historia en el templo salmantino por parte del Real Madrid; de Quique Wolff y los míticos Stielike y el irrepetible Juanito, que lucieron por primera vez en partido oficial la camiseta del equipo capitalino, aquella tarde azul.


Dos históricos madridistas, debutantes en partido oficial en el Helmántico, juntos en esta imagen: Stielike y Juanito; con Bustillo en la pugna tras el alemán.

Por su parte la Unión, con la doble nacionalidad de Ricardo Rezza conseguida pocos días antes, lució como segundo extranjero al paraguayo Carlos Báez y presentó además en el once inicial a los recien fichados Ángel de los Santos procedente del Real Jaen, y a Albaladejo y Corominas llegados desde el F.C.Barcelona.
La TV, que retransmitió en directo aquel encuentro, sirvió como testigo de aquella cita histórica, aunque mermó ligeramente la afluencia de aficionados, pues el estadio Helmántico no se llenó.


El Real Madrid se presentó con su once de gala: García Remón, Sol, Benito, Wolff, Camacho, del Bosque, Pirri, Stielike, Juanito, Roberto Martínez y Jensen; y no empezó mal el encuentro; pues a los 14 minutos se adelantaron en el marcador con gol de Vicente del Bosque que sorprendió con un sutil cabezazo a un ligeramente adelantado D’Alessandro.

Momento en el que el remate de Vicente del Bosque sorprende a 
Jorge D'Alessandro significando el tempranero 0-1 aquella tarde.

La Unión, que había salido bastante contemplativa; cambió con el gol y gracias a un magnífico Alves, muy superior a su marcador Camacho, y al buen control táctico sobre Jensen (el mejor del Madrid hasta que se lesionó antes del descanso), se empezó a decantar, bajo la magistral batuta de Traid, el estado de ánimo del partido hacia los salmantinos.

Del Bosque controla ante Ángel de los Santos un balón en el centro del campo en aquel histórico encuentro.

El empate en el primer minuto de la reanudación obra de Tomé tras aprovechar un rechace del portero blanco a remate de Enrique; hizo el resto.
La U.D.Salamanca incrementó su intensidad ofensiva y el acoso a García Remón fue más constante; la gran labor de recuperación de Ángel y la verticalidad de Alves se encontraron y así a los 71 minutos, un claro penalti de Pirri a Enrique, decantó definitivamente la balanza a favor del equipo blanquinegro; batiendo el mítico “Luvas pretas” al “Gato de Odesa” disparando el máximo castigo a su lado derecho.

Momento en el que Alves bate a García Remón disparando de penalti 
el esférico a media altura a la derecha del cancerbero.

Ni siquiera la entrada desesperada de Santillana al campo tras el segundo gol, sirvió para cercar la meta unionista hasta el final de aquella mítica tarde.


Tarde que no concluyó con el pitido final; pues los comentarios sobre aquel partido dentro del seno madridista se prolongaron varios días; la pobre labor del nuevo fichaje Stielike; la gran actuación del inolvidable Alves destacado como mejor jugador de la jornada...


Culminando el martes de aquella semana con la dimisión de su entrenador, el macedonio Miljanic; cerrando aquella tarde frente a la UDS cuatro temporadas al frente del conjunto blanco.


Aquella dimisión o “acuerdo con refuerzo económico”, como otros la llamaron, no tuvo lógicamente que ver sólo con aquel partido; aquella fue la consecución de un desencuentro Miljanic-Real Madrid-Afición que venía desde más lejos; sobre todo desde la nefasta camapaña anterior en la que el conjunto de la capital en una temporada de liga mediocre acabó 9º perdiendo opción de participar, aquella 77-78, en competición europea alguna.



Aquel once de la UDS fue pués no sólo el único que fue capaz de derrotar al Real Madrid en tierras salmantinas en toda su historia en partido oficial; si no que descansa, para más vuelo, en la historia de otros, en aquel affaire Miljanic; que es historia dentro de ese fútbol que ahora llaman vintage; y en el que el gran Joao Alves se señalaba...