...recuerdos de aquel niño que leía los libros de Gil Pérez en el viejo sillón de La Vega, aquellos recortes amarillos en el armario, aquellas tardes en la fría piedra del estadio, aquellos sueños, pensamientos y deseos que tuve desde aquella grada que fue mía, DESDE MI GRADA VIEJA...
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lunes, 27 de abril de 2020

La leyenda del "Honved chico": Adiós Sr. Blanco.


Si uno vuelve la mirada al conjunto de la historia de la Unión Deportiva Salamanca buscando brillos deslumbrantes, destaca sobremanera la década incluida entre los años 70 y 80 en la que se disfrutaron los quilates del oro de la 1ª división de nuestro fútbol, pero si uno es más profundo en su análisis y no se queda sólo con el relumbrón de lo evidente, es de recibo aproximar a aquel periodo, el quinquenio entre 1955 y 1960 en el que la ciudad disfrutó de uno de los mejores juegos que se vieron en estas tierras.

Fueron años de identificación plena de la ciudad con el equipo, con su juego, al que hay que sumarle el mérito, para su transcendencia histórica; de haber logrado en aquel periodo dos títulos nacionales para el palmarés unionista (los únicos colectivos de su historia) y hacerlo con un conjunto basado en la cantera salmantina y jugadores en su mayoría nacidos en la capital.

Había leído mucho sobre ellos, sobre su juego, pero hace pocos meses, en ese gran podcast de Unionistas CF llamado "Sonido 23", donde se recuerdan en cada emisión pasajes del pasado de mi añorado club desaparecido como homenaje, se le dio la definición más maravillosa que había escuchado nunca sobre ellos: "Nos llamaban el "Honved chico"...

El autor de aquella expresión que sonó como oro literario para escribir sobre ello en algún momento del Blog y que ha precipitado, desgraciadamente, este texto, era Juan José Blanco, leyenda de aquel conjunto, que falleció tristemente hace ocho días...



En tiempos en que primaban las construcciones tácticas con formaciones de 5 hombres en la parte ofensiva, con dos extremos, dos interiores y un punta, el Honved Húngaro enamoró al mundo con su fútbol alegre de ataque, con los Puskas, Czibor, Kocsis, Budai y Machos; fueron eje capital de la selección que perdió el mundial del 54 y visitaron España en 1956 donde enamoraron con su despliegue de calidad sin igual, dejando su poso en la memoria futbolística colectiva del país.

Hablar de Hungría en general en aquellos 50, del Honved en particular, era hablar de calidad, era hablar de fútbol ofensivo, era hablar de goles... por lo que cualquier comparación, por ambiciosa que pudiera parecer con los magiares, significaba un halago incomparable.

Lejos del centro de Europa y su fútbol, en el balompié "chico" de la modesta Salamanca, tras el fracaso que supuso el descenso a 3ª división en 1954 después de haber rozado el ascenso a 1ª en 1951, una lavada de cara profunda a nivel de cuerpo técnico y jugadores de la primera plantilla, engancharon a la ciudad como pocas veces se había visto.
Manuel Soler en la dirección técnica y el fichaje progresivo de jóvenes valores de los colegios religiosos salmantinos ojeados por Juanito Pablos en su mayoría, dieron con esa "tecla" que en el mundo del fútbol, tanto cuesta.
Primero Toni, Blanco y Abilio en el 54 y progresivamente los Miguel, Hernández, Eloy, Barrado, Maxi.. etc fueron conformando un equipo que en la media y en la delantera, se convirtió en leyenda.
Un medio campo que mezclaba la organización con la contención de Toni y Hernández respectivamente de manera ejemplar, la velocidad y el disparo por la derecha de Blanco, la calidad de Eloy y Maxi, omnipresentes ambos en las zonas ofensivas desde izquierda y derecha y los goles de dos "monstruos" como fueron Barrado y Abilio, merecen ser puestos en valor y no ser olvidados.

Seis temporadas consecutivas punteros en 3ª división hasta el añorado ascenso a 2ª en Mendizorroza en 1960 dejaron por los campos de la región y el resto de España en las innumerables promociones y las tres finales consecutivas del campeonato de Aficionados en 1957, 1958 y 1959, en los que se lograron dos títulos, ese poso de calidad, de ese fútbol combinativo, ofensivo y goleador, que mereció tal apodo...


Seis canteranos en una alineación titular en 2ª división en la temporada 60-61: Hernández y Miguel de pie y agachados de izquierda a derecha Blanco, Abilio, Eloy y Maxi.

Abanderado de aquellos años irrepetibles, Blanco llegó a la Unión procedente de los campos de los Padres Maristas y militó en la Unión hasta 1961 siendo capitán del equipo en 2ª división antes de su retirada; único jugador junto con Hernández y Toni, que jugó como titular las tres finales de aficionados, fue el máximo goleador de aquella generación si nos ceñimos a los partidos del campeonato nacional de liga y de las distintas promociones.

Diestro y veloz, inició sus primeras dos temporadas más cerca del arco, en la punta de ataque con Abilio, pero la llegada de Barrado primero y Maxi posteriormente lo ubicaron definitivamente en el extremo derecho, incluso con gran recorrido, precursor de ese carrilero largo que cotiza tanto en la actualidad.
De potente disparo, los goles desde el perfil diestro buscando los balones en profundidad de sus compañeros, fueron su seña de identidad todos sus años de fútbol; fiel a la camiseta de la Unión Deportiva Salamanca con la que se retiró en 1961 como capitán de aquella generación irrepetible de jugadores locales, que hicieron disfrutar a Salamanca a lo largo seis, siete años maravillosos.
Integrante indispensable de aquella línea de 5 ofensiva aquellos años, compartió alineaciones en ella con Abilio, Eloy, Maxi y Barrado con mayor frecuencia que con el resto,  línea a la que también accedieron jugadores como Fuentes, Sánchez, Rodilla, Morollón, Saracíbar, Pineda y que dejaron huella todos ellos, por una forma de tratar el balón y un ritmo de juego envidiables para la época.


Blanco, Eloy, Maxi, Rodilla y Barrado forman la W de ataque en el partido de ida frente al 
Deportivo Alavés que nos llevó a 2ª en la promoción en 1960.

Adiós Sr. Blanco, adiós al vértice derecho de esa uve doble del "Honved chico", como usted nos descubrió que les llamaban... no me cabe duda, que ya estará corriendo esa banda de tribuna del Calvario allí arriba en el cielo, en pos de balones puestos de primera al espacio por Abilio...

Los años pasan y cual apisonadora se llevan generación tras generación a los integrantes de nuestra historia y me invade la pena, sirva este modesto texto como homenaje a usted Don Juan José... gigante ineludible de mi añorada Unión Deportiva Salamanca.
Gran futbolista, sensacional persona, último capitán de aquel "Honved charro" y su leyenda. DEP


En recuerdo de Don Juan José Blanco Martín 
(Salamanca 17-5-1936 / Salamanca 19-4-2020)

jueves, 18 de abril de 2019

Los para-avalanchas del cielo

Empecé a perder a la Unión cuando en el año 2002 me fui definitivamente de Salamanca. 
Lo siento así porque mi posición actual y mi sentimiento de nostalgia inamovible desde entonces sé que se derivan del hecho de que entendí y entiendo a la UDS no sólo como el club que fue hasta 2013, sino como ese mismo, pero sumado a todo aquello que lo rodeaba en mi vida de entonces: Los míos (los que están y los que se fueron), aquel día a día salmantino que cambié por otras latitudes y hasta yo mismo (aquel chaval que fui y que ya no soy por el paso de tantos años).
De este modo, desde entonces y hasta hoy, la Unión la siento como un montón de fotogramas de viejas películas Súper 8 en mi memoria, pero unas en las que no sólo hay fútbol; sino que avanzan mezcladas con una suma de recuerdos propios, personas y años que desgraciadamente no volverán.

No hace muchas semanas quedé cerca de casa con mi amigo Juan, "Juanito", histórico ex-jugador del Albacete Balompié entre muchos otros clubes españoles; con el que comparto desde hace casi dos años el placer, y para mi el privilegio, de hablar de fútbol y su historia cada cierto tiempo.
De memoria prodigiosa, conocedor profundo de la historia de sus clubes y acaparador de infinidad de documentos de los mismos; llevaba tiempo esperando esa charla con él bajo el calor de un café, pues entre tanto había logrado conseguir una buena cantidad de imágenes de cuando Juan jugaba en el Deportivo, alguna del Rayo Vallecano y hasta una de gran calidad de cuando compartió vestuario con Calero y Miche en el Real Valladolid, allá por el 64, para regalárselas.

Adoro escuchar a los que jugaron, sus vivencias de hombres de fútbol, diferentes a las percepciones que tenemos del mismo los simples aficionados que nunca pisamos el verde y que se descubren ante los oídos del profano como puntos de vista distintos. Puntos de vista del ex-jugador, que evalúan las cosas de este maravilloso deporte desde el mismo corazón del escudo que defendieron y muestran y enseñan la responsabilidad de lo que era vivir de un deporte en aquellos tiempos, tan alejados de la vorágine económica del fútbol actual.

Aparte de la evidente nostalgia que despiertan las conversaciones sobre imágenes en blanco y negro, me llamó la atención y me sobrecogió sobremanera aquella tarde, el hecho de que a medida que hablábamos de los integrantes de cada una de las fotos, íbamos tachando cuál lápiz afilado desde la memoria, los rostros de muchos de aquellos futbolistas de los onces impresos, cruces imaginarias sobre los jugadores que ya no estaban entre nosotros, bastantes de ellos; demasiados quizá: el propio Manolo Calero, Miche, Manolo Sanchis en el Valladolid, Aguilar, Sertucha, Loureda, etc... - ¡Cómo pasa el tiempo! - sentenciaba Juan – mientras se hacía palpable la nostalgia sobre aquellos años, que de igual forma que la mía pero desde esa perspectiva del que jugó, se mostraban también en cada imagen, irrecuperables.

Para los que encima somos de un equipo que no existe y vivimos su adiós como ese final de un todo que os describía al principio, el sentimiento en cada marca es más fuerte si cabe, pues la nostalgia se acrecienta en cada rostro tachado, sea de nuestro entorno o de tantos ex-jugadores que nos dejan, pues cada línea cruzada con otra sobre ellos, es un nuevo pequeño adiós a un trocito de historia que se nos aleja desde 2013.

He de decir que siempre sentí devoción por los ex-futbolistas, pues los entendí como parte fundamental de la historia de los clubes y así os lo escribo desde hace ya algunos años. Ellos deberían ser entendidos como el club en sí mismo, son sus raíces, pues son los que condujeron a cada equipo a lo que verdaderamente fueron. Su mayor orgullo. Su esencia misma.

Una vez escribí y así lo mantengo, que el último aliento de la Unión seguiría vivo en ellos, en sus ex-futbolistas, en su recuerdo, y que se apagaría definitivamente en el momento en que el último colgara para siempre las botas en el firmamento futbolístico y cierto es que ya no quedan muchos.
Cada vez que acudo al Carlos Belmonte los busco, y encuentro a la Unión en Néstor Susaeta o en el "torito" Acuña; hace poco fue en Salva Sevilla o en Alberto Cifuentes tras sus visitas a Albacete, pocos más...
Y elevando la reflexión al campo de la vida, para más tristeza, otros, de vez en cuando, es la ley natural, se tachan en fotos y cuelgan las botas de la vida cada año en el otro firmamento, en el de los cielos, y en los brazos de alguna estrella atan sus cordones y llenan campos imaginarios donde siguen jugando, con nuestro escudo, lo sé, y ya son más los que juegan allí que los que juegan por aquí, porque inevitablemente la vida pierde ese terreno al final y se nos apaga.

Por ello, siempre he querido pensar, desde esa nostalgia inamovible que os describía al principio, que llegará un día en que nos reencontraremos todos allí, en ese campo imaginario del que os hablaba, y tengo claro, seguro, que volveremos a disfrutar todos de todos y que podremos volver cada uno de nosotros a ese nuestro año del pasado deseado, añorado, donde por uno u otro motivo se nos paró el tiempo un poco.

Mi cielo quiero que sea así, lo imagino sin cuarto anillo, eso es de clubes inalcanzables; pero sí como una grada soleada poblada de para-avalanchas, con un verde inmaculado abajo, como cuando empecé a ir al fútbol… A mi cielo se llegará tras una luz al fondo que abrirá paso a esa platea luminosa donde nos esperarán apoyados los nuestros, los que se marcharon, tantos, tan queridos… y donde iremos apareciendo todos, cuando Dios quiera, sin prisa, para apoyados en sus hierros y poblándola poco a poco, volver a ver jugar a todos los ex-jugadores que nos dejaron y que pusieron a la Unión en el firmamento de los clubes irrepetibles con su esfuerzo; y donde la mayoría de ellos se seguirán abrochando las botas y seguirán jugando en ese verde del cielo donde siempre será domingo…
Allí en el césped, en cada partido, seguirá saltando Silva y tocándola arriba como en la imagen, correrán Nano, Joseíto, achicará Pavlicic, controlará Miche, marcará Iglesias, atajará Miguel que alternará con Joven, con Floro, con Zamora, y golearán Pruden, Diarte, Abilio que se cambiará con Antonio Díaz, con Loren, con Juanjo, con Calero, con Serafín, con tantos... y los ordenará Traid, que hará tándem con Fuentes, con Campos, con Soler, mientras lucen y defienden como ya hicieron ese escudo que sólo debería pertenecerle a ellos...

Y nosotros sé que los veremos, será desde esa grada y su cemento iluminado, seguro, mientras nos dejamos las manos aplaudiendo, como tantas otras veces hicimos; en esa vuelta a esa flor de la vida y en ese paraíso imaginario en el que fuimos tan felices con todos los nuestros y con ella... para apoyados en los para-avalanchas, los para-avalanchas del cielo,  volver a disfrutar nosotros de ustedes y ustedes de nosotros, en ese día, aún lejano, en el que todos nos hayamos marchado.


A todos los ex-futbolistas de la Unión, especialmente a los que ya nos dejaron, desde la admiración eterna del que os escribe, por construir durante 90 años un equipo irreemplazable.
Gracias a la familia González Pérez por esta maravillosa imagen del "cielo". Gracias a Silva QEPD y a sus hijos.

lunes, 18 de febrero de 2019

Promoción fallida en tres asaltos en 1965: El germen de una generación histórica de salmantinos.

El Racing de Ferrol celebra uno de los goles que en el estadio de Riazor  eliminaría a la U.D.Salamanca 
de la promoción de ascenso a 2ª división de 1965, tras tres inolvidables partidos.

Una vez consumado el descenso a 3ª en 1964, que puso punto y final a un decenio histórico; aquel que albergó los dos únicos títulos de aficionados del club; tocaba coger impulso para volver a levantarse y como en muchos tramos de su desaparecida historia (aunque tristemente, no siempre) la Unión tuvo que mirar a casa y tras la marcha de históricos como Neme, Abilio, Eloy, Saro u Olabarrieta... dar paso a una generación que alimentó de logros regionales el palmarés charro hasta el ascenso a segunda de 1969 (VER) y en la que frustrados en una primera promoción histórica frente al Racing de Ferrol en el 65, se hicieron habituales en muchos de los onces del siguiente quinquenio y algunos más, enlazando incluso con el flamante Estadio Helmántico algunos de ellos.
Fueron los Pedraza, Huerta, Fernando, Manolo, Pollo, Salazar, Miri, Argi, Octavio... etc; junto al incombustible cancerbero Miguelín (VER) que cubrió ambas etapas y que se retiró un año después.

La temporada de enlace, de transición, fue la lejana 64-65 en la que la Unión militó en el grupo XIII de la 3ª división; concluyendo como líder la temporada regular por encima del C.D.Béjar (que también disputó la promoción), para emparejarse, a la conclusión de la misma, en una primera ronda de promoción de ascenso frente al Racing de Ferrol; que a la postre, aunque fallida, resultó apasionante.
Un hombre de la casa como Eusebio Fuentes; no reconocido, pienso, como otros tantos, por el club en vida; sirvió de hilo conductor con la cantera charra para este proyecto; y canterano y fundador del histórico C.D.Salmantino como él fue, apostó tras el cese del titular, el Sr. Ortúzar a mitad de campaña, por futbolistas salmantinos casi en su totalidad; para estar a punto de alcanzar de nuevo la segunda división, al primer intento con aquella generación histórica.
Tal es así que en la promoción que nos ocupa, llegaron a ocupar el once titular hasta diez jugadores "de la casa", nacidos o criados en Salamanca, para afrontar todo un reto como un ascenso a 2ª división... pocas veces en la historia de la Unión se igualó este hecho.

Recorte extraído de prensa nacional donde se ensalzaba el campeonato de la Unión Deportiva Salamanca antes de la promoción a disputar. Entrevista incluida a Fuentes. Con crítica incluida a la exigente afición charra.

Partido de ida en el Calvario finalizado 2-2 y partido de vuelta en el desaparecido "Manuel Rivera" ferrolano, también concluido en empate (foto de aquel histórico once bajo estas líneas con diez "charros" titulares), que dejaron paso a un trepidante encuentro de desempate en el mismísimo Riazor dos días después (25/5/65), en el que los unionistas cayeron derrotados por 3-2, siendo finalmente eliminados.

Once presentado por la Unión el 23/5/65 en Ferrol; estadio "Manuel Rivera": De pie de izq. a dcha: Calvo, Pedraza, Huerta, Fernando, Manolo, Pollo y Miguel. Agachados de izq. a dcha: Eusebio Fuentes, Argi, Salazar, Octavio, Laucirica y Miri.

Vista atrás hacia un pasado, el de nuestra Unión desaparecida y aquella generación "salmantina" inolvidable, que capitaneados por un Huerta como miembro más reconocido (¡Fuerza capitán!), unió eso tan lejano hoy en la supercomercialización del fútbol, como siempre fue el arraigo de unos jugadores y su origen, con el club de su propia tierra.
Hay algún ejemplo más a lo largo de la historia; pero este de 1965 es sin duda el último, generacionalmente hablando, de la historia de la U.D.Salamanca, en el que se unió, casi en la totalidad de un once tras otro, el blanco, el negro, la encina, el balón y el origen en el carnet de identidad de los que jugaban y de los miles que los observaban cada domingo desde las gradas.
No los olvidemos, ellos fueron, son, la esencia de la desaparecida y añorada Unión Deportiva Salamanca. 

Un Riazor con más de 20.000 personas según las crónicas, vio caer a la Unión, en aquel histórico partido de desempate.


Primer partido:
Campo del Calvario: U.D.Salamanca- 2 (Pollo y Octavio) - Racing de Ferrol- 2 (Lamelo y Roberto): 
Por la Unión formaron: Miguel; Pedraza, Huerta, Fernando; Manolín, Lozano; Polo, Salazar, Octavio, Pollo y Miri.

Segundo partido: 
Estadio Manuel Rivera: Racing de Ferrol- 1 (Plata) - U.D.Salamanca- 1 (Octavio) : 
Por la Unión formaron: Miguel; Pedraza, Huerta, Fernando; Manolo, Pollo, Miri, Argi, Salazar, Octavio y Laucirica.

Tercer partido: 
Estadio de Riazor: Racing de Ferrol- 3  (Lamelo, Crispi y Ledo) - U.D.Salamanca-2 (Salazar) : 
Por la Unión formaron: Miguel; Pedraza, Huerta, Fernando; Manolín, Pollo; Argi, Salazar, Octavio, Laucirica y Miri.


Gracias a la cuenta @museoRCF1919 por la magnífica foto principal que ilustra el texto.

viernes, 5 de agosto de 2016

Medallistas olímpicos y exunionistas

Horas antes de una nueva cita con los Juegos Olímpicos, me gusta buscar historias, que por remotas que pudieran ser, vuelvan a traer a la UDS a la palestra.

Hace 4 años, con motivo del inicio de los Juegos de Londres 2012, nos adentramos en la historia de Robi y Sánchez Barrios (VER texto), que estuvieron a punto de ser olímpicos en 1976; más adelante reivindicamos la figura del exunionista Ángel González Castaños, como salmantino olímpico olvidado (VER texto) todavía pendiente de resolución...

Hace días me surgió una duda:

¿Cuántos jugadores de fútbol que pasaron en algún momento por la U.D.Salamanca a lo largo de su historia, cuentan en su palmarés con una medalla olímpica?...

Cinco, es la respuesta. Desde Los Ángeles 1984 hasta Sydney 2000, ese es el número de futbolistas que pueden unir al palmares de haber podido lucir una medalla de oro, plata o bronce olímpica en su pecho, el de haber defendido el escudo de la UDS.

Para menor grandeza del dato, hay que destacar que ninguno de ellos se alzó victorioso con el codiciado galardón militando en ese instante en las filas de la Unión; pero no por eso se debe desmerecer este recuerdo...

Tomislav Ivkovic (Zagreb 1960-) - Bronce en Los Ángeles'84


Llegado a la UDS procedente de Os Belenenses el verano de 1996 de la mano del proyecto "portugués" de Joao Alves; militó en el conjunto charro esa única temporada 96-97 en 2ª división y aunque en su palmarés puede decir que logró un ascenso a 1ª con la Unión, bien es verdad que una vez que fue cesado Alves en la 8ª jornada, perdió la titularidad de aquel equipo y fue suplente de Aizpurúa el resto del campeonato. Seis partidos de liga y los dos de Copa que nos midieron al Real Madrid y catorce goles encajados fueron sus números unionistas.


Ivkovic entrenando con la U.D.Salamanca

Doce años antes, en Los Ángeles 1984, formando parte de la selección de Yugoslavia, Ivkovic ganó la medalla de bronce. Una gran competición de la selección Plavi la llevó a las semifinales de un torneo que perdió frente a Francia, futura ganadora del oro. En el partido para dirimir el tercer y cuarto puesto se impuso a Italia por dos goles a uno.
Seis partidos olímpicos jugó de titular, participando en la Olimpiada anterior, la de Moscú'80, en la que también alcanzaró las semifinales pero perdió la medalla de bronce frente a la selección de Checoslovaquia.




Miguel Hernández Sánchez (Madrid 1970-) - Oro en Barcelona'92

Seis titularidades únicamente en el paso de este madrileño por la UDS; llegado al club blanquinegro en el mercado de Diciembre de la temporada 96-97 en 2ª división procedente del Español de Barcelona, no encontró continuidad en un equipo con un once establecido en aquel momento y que acabó ascendiendo a 1ª división.


Miguel defendiendo la camiseta unionista frente 
a la S.D.Compostela en el Helmántico 

Seleccionado por Vicente Miera para disputar los juegos olimpicos de Barcelona'92 cuando militaba en las filas del Rayo Vallecano; participó en dos de los seis partidos que España disputó en los juegos; alzándose frente a la Selección polaca con la histórica medalla de oro de nuestro fútbol.


Miguel en primer plano encabezando a los integrantes de la selección española que ganaron el oro olímpico en Barcelona'92.

Antonio Pinilla Miranda (Badalona 1971-) - Oro en Barcelona'92

Pinilla llegó a la Unión procedente del Tenerife, como uno de los fichajes estrella para la temporada 2000-01, la de Juan Señor como entrenador, en 2ª división. Jugador relevante en aquel campeonato disputó 34 encuentros en el Campeonato de liga anotando 4 goles. Al concluir la temporada fichó por el Nastic de Tarragona con el que ascendió a 1ª años después de haber militado ya en esa categoría con F.C.Barcelona, Mallorca, Albacete Balompié y Tenerife.




De la mano de Vicente Miera, al igual que Miguel, participó en Barcelona'92 con la camiseta española, en el verano en el que fue fichado por el Albacete. Disputó dos encuentros olímpicos, los dos entrando desde el banquillo como sustituto en la primera fase y alzándose el 8 de Agosto de aquel año con la histórica medalla dorada.


Plano corto de la formación ganadora de la medalla de oro en Barcelona'92, en la que Antonio Pinilla forma entre Solozabal y Manjarín por detrás y Toni y Alfonso Pérez por delante.

Grzegorz Mielcarski (Chelmno - Polonia 1971-) - Plata en Barcelona'92

El jugador polaco fue una de los fichajes de la temporada 99-00 en 2ª división. Avalado por su trayectoria como goleador, primero en su país y luego en el Oporto de Portugal; llegó a la Unión con el objetivo de devolver a los salmantinos a la 1ª división española; titular inicialmente, fue perdiendo presencia en los onces a medida que avanzaba una de las temporadas más decepcionantes de la historia de la UDS. 
Mielcarski participó en 21 partidos oficiales y anotó dos goles, uno, en el partido de su debut; frente al Elche, otro en Leganés.


Mielcarski es abrazado por Silvani, Taira y Silvani, 
tras marcar en el campo del Leganés.

Siete años antes y como integrante de la selección olímpica de fútbol, participó representando a Polonia en Barcelona'92; en la que alcanzó la final, cayendo ante España, la selección anfitriona, para colgarse la medalla de plata. Grzegorz participó solamente en uno de los partidos que Polonia disputó en el torneo, jugando sólo doce minutos, pero suficientes para anotar un gol en el mismo; fue contra Italia en la 1ª fase.


Grzegorz Mielcarski, segundo de la fila luce con su selección y con la medalla de plata colgada en el pecho, en Barcelona'92

Felip Ortiz Martínez (Barcelona 1977- ) - Plata en Sidney 2000

Cancerbero de gran agilidad fichado por la UDS desde el Nastic de Tarragona para afrontar en 2005, el reto de devolver a la Unión desde 2ªB a 2ª lo antes posible. Gran papel en aquella primera temporada donde sus intervenciones fueron fundamentales para lograr aquel último ascenso de la historia de la UDS. 65 partidos de liga entre 2ª y 2ªB con la Unión avalan su gran trayectoria como unionista.



Cinco años antes bajo la batuta del seleccionador Iñaki Sáez y cuando militaba en las filas del Extremadura en 2ª división es convocado para disputar los Juegos Olímpicos de Sidney'00. La titularidad indiscutible de Aranzubía le cerró el paso y fue el único jugador de los 18 que no pudo disputar minuto alguno; aún así se alzó con la medalla de plata; lograda tras caer derrotados por la selección de Camerún en una recordada tanda de penaltis.


Felip forma de pie y a la derecha de la imagen entre Aranzubía y albelda, para los periodistas tras alzarse con la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Sydnei 2000

viernes, 12 de febrero de 2016

Frente al "Sanse" en Atocha en 2ª división

Once de la Unión en el desaparecido Atocha en 1961.

Ya escribí con motivo del último enfrentamiento de la UDS frente al Athletic Club "B", del que hoy se cumplen cuatro años, de aquella maravillosa costumbre que antaño tenían los filiales de los equipos grandes de jugar en el campo de sus mayores: VER: "Cuando se jugaba en San Mamés".

Eran tiempos donde no abundaban las "ciudades deportivas" y los variados templos del fútbol añejo nutrían sus matinales o segundas sesiones; con encuentros de sus filiales o equipos vinculados.

La consecución de dos fantásticas imágenes, me hace hoy recordar que la Unión también pisó el incomparable Atocha para medirse no sólo al primer equipo, sino también al filial del mismo; el histórico San Sebastián C.F  cariñosamente llamado "Sanse".

De las siete ocasiones en las que la Unión se desplazó a tierras donostiarras para medirse a ellos; hubo dos especiales; las dos primeras; en las temporadas 1960-61 y 1961-62; en las que el equipo filial de la Real Sociedad militó por primera y última vez en su historia en 2ª división y compartió con la UDS tan importante categoría.

Debut del Sanse en 2ª y retorno de la UDS aquel año 60-61 a la categoría de plata tras seis temporadas de ausencia; que deparó un igualado duelo en el desaparecido campo de Atocha, del que esta semana pasada se cumplieron 55 años, (once charro el que encabeza la entrada) en el que los Sansón, Raba, Regino, Martín, Laso, Ares, Eloy, Calvo, Maxi, Toni y Cela cayeron derrotados por 2-1 con goles de Erro y Juanín que superaron el gol de Raba.


Una temporada más tarde (61-62), el Sanse, que realizó la mejor campaña de su historia y coqueteó con los puestos de ascenso a 1ª en algunas jornadas; vapuleó a la UDS con un contundente 5-1. De nada sirvió el gol de Amantegui frente a los de Alfonso, Olano y Amas que fueron muy superiores al once charro (imagen bajo estas líneas) formado por: Miguel, Ares, Antonio, Regino, Martín, Olabarrieta, Pineda, Cela, Eloy, Amantegui y Abilio.


Curiosamente a pesar de la gran campaña del Sanse que concluyó en 5ª posición el campeonato; el descenso de la Real Sociedad a 2ª división al final de la campaña en 1ª, arrastró a 3ª a su filial, para desde entonces no retornar nunca a la 2ª división de nuestro fútbol...

Cualquier imagen desconocida o inédita me sirve para "resucitar" el recuerdo en mi interior de la grandeza de un club incomparable; y si las escenas, son de esta nitidez y claridad, me permito ampliar la sensación escribiendo mientras observo los rostros, las poses claras y cercanas de aquellos que lucharon, sudaron y defendieron aquel escudo en aquellos a veces olvidados tiempos...

Once de la Unión en el desaparecido Atocha en 1962.

Mi agradecimiento a Alberto Fernández, una vez más, por facilitarme estas incomparables imágenes del pasado unionista.

sábado, 21 de noviembre de 2015

El día que la Unión retrasó un "clásico"


Fue hace mucho tiempo; concretamente en 1959, y sí, un encuentro de la desaparecida U.D.Salamanca y una inesperada prórroga en el mismo; retrasó, en este caso, el inicio de un "clásico" jugado en el Camp Nou.

Se disputaba en el templo blaugrana el encuentro de vuelta de la semifinal del Torneo de la Copa del Generalísimo de aquella temporada, que había emparejado en el sorteo a los dos grandes de nuestro fútbol.
En el partido de ida disputado una semana antes en el "Nuevo Chamartín" el F.C.Barcelona había salido victorioso en el primer envite al ganar 2-4 en un encuentro recordado por la gran remontada blaugrana que perdía 2-0 al descanso.

A pesar del resultado, el partido de vuelta se presentaba apasionante; aquel Real Madrid venía de ganar días antes su 4ª Copa de Europa consecutiva y el F.C.Barcelona, de Don Helenio Herrera, era el vigente campeón del título liguero.

Basta con repasar los onces de ambos conjuntos aquel 14 de Junio de 1959, para valorar dicha efeméride como se merece:
Ramallets, Estrems, Olivella, Rodri, Gracia, Segarra, Gensana, Tejada, Kocsis, Martínez, Luis Suárez y Villaverde, jugaron por el F.C.Barcelona y Domínguez, Marquitos, Santamaría, Ramos, Santisteban, Ruiz, Joseíto, Villa, Di Stéfano, Rial y Gento, por el Real Madrid.



¿Y qué tuvo que ver la U.D.Salamanca con aquel evento?:

Aquel mismo día, la U.D.Salamanca jugaba también la vuelta de otra semifinal; en su caso la del Campeonato Nacional Aficionado de 1959, y el rival era el F.C.Barcelona Amateur; compartiendo escenario; un descomunal Camp Nou, con el encuentro estelar antes reseñado.

En aquellos años, incluso hasta los años 80, era frecuente que los partidos del Campeonato Amateur, incluso los del equipo filial de turno, sirvieran de antesala a los partidos del titular del recinto que cerraban la jornada y aquel día 14 de Junio de 1959, así sucedió.



Así pues la U.D.Salamanca sirvió de aperitivo a un público, el blaugrana, que poco a poco se fue acercando a las gradas del imponente estadio barcelonista para disfrutar de aquel "clásico" en el que como cuentan las crónicas el lleno absoluto del estadio estaba asegurado desde días antes.



La Unión llegaba a aquella semifinal en el Camp Nou tras un brillante partido de ida disputado unos días antes en el Campo del Calvario y que había concluido con un contundente 3-0 a favor de los salmantinos.
Por lo que, a priori, aquel partido de vuelta podría haber parecido sencillo para alcanzar la tercera final consecutiva del torneo nacional amateur; pero quizá el imponente escenario (recientemente inaugurado) y un F.C.Barcelona Aficionado arrollador por momentos, supo igualar la eliminatoria aquella tarde, anotando el tercer gol que forzaba la prórroga a nueve minutos de la conclusión del tiempo reglamentario.

Así, a medida que se acercaba la hora del gran duelo "Barça-Madrid" que cerraba la jornada, las gradas de aquel imponente recinto, que saludaba por primera vez en la historia a la U.D.Salamanca, se fueron poblando, alcanzando así un lleno imponente coincidiendo con la apasionante prórroga que los dos conjuntos amateur disputarían ante más de 90.000 espectadores.

Una UDS más madura y mejor físicamente que los azulgrana según las crónicas; fue muy superior en el tiempo extra, un gol de Maxi al filo del final de la 1ª parte y la puntilla de Abilio casi a la conclusión de la prórroga del encuentro; colocaron a los blanquinegros en la final del torneo, tras un partido y en un escenario, para el recuerdo.

Anécdota de fútbol de otros tiempo, de aquel fútbol de la gente, que hoy rescato, aquella de la media hora de retraso con la que empezó aquel "clásico" del 59; por "culpa" de la Unión como contaron las crónicas de la época:



Hay imágenes de la U.D.Salamanca, que podría deciros que uno lleva buscando toda una vida; y esta que sigue era una de ellas:
Debut histórico de la Unión Deportiva Salamanca en el Camp Nou; en 1959, el día en el que un equipo modesto, pero con una calidad que lo sitúa en la memoria colectiva en lo más alto de la historia unionista; retrasó el inicio de un "clásico"... 


Once de la U.D.Salamanca aquella tarde en el Camp Nou en el partido de vuelta de la semifinal del Campeonato Nacional de Aficionados: De pie, de izquierda a derecha: Luis, Maxi, Recalde, Toni, Silva, Hernández y Miguel. Agachados de izquierda a derecha: Rivero, Eloy, Blanco, Abilio y Neme. 


Mi agradecimiento máximo a Don Jorge Martín y a Don Lorenzo Ruano que me facilitaron esta espectacular imagen de la que hoy podemos disfrutar todos. No olvidaré nunca este detalle.

FUENTES:
Marca
Mundo Deportivo
Archivo Loren Ruano

viernes, 18 de abril de 2014

Aquellos Atlético Zamora - U.D.Salamanca de los 50


Siempre me gustó esta fotografía; y aunque parezca lo contrario, no fue tomada en ningún añejo campo a rebosar de la liga inglesa ni tampoco en aquellos vetustos estadios de madera de la primera división de nuestro país de hace más de seis décadas; en realidad corresponde al desaparecido campo de la Avenida de Ramiro Ledesma en Zamora y fue tomada para la prensa local en un encuentro entre el Atlético y la U.D.Salamanca en 3ª división, corrían los años 50.

Eran otros tiempos sin duda, pero entre las temporadas 54-55 y 59-60, seis consecutivas en las que la Unión Deportiva Salamanca militó en tercera división; la coincidencia con el Club Atlético Zamora en la misma categoría convirtió aquel enfrentamiento en uno de los clásicos de la rivalidad regional del momento... en un tiempo en el que el fútbol y los estadios eran ese punto de encuentro en forma de núcleos de orgullo localista; muy lejos de esas TV futuras y el actual concepto de aficiones globalizadas.
Tal es así que independientemente de categorías, en duelos de ese calado regional; la expectación era máxima y ríos de gente desembocaban en estadios, como el zamorano en este caso, que rebosaban sin remedio.

A lo largo de aquellos años, además, la posición puntera en la tabla habitual de la Unión Deportiva Salamanca en tercera división y la buena trayectoria zamorana que en aquel momento también se asomaba con facilidad a los primeros puestos de la clasificación; unieron a la obligada rivalidad de proximidad, la emoción de duelos habitualmente transcendentes para el devenir de la clasificación en la categoría, convirtiendo a aquel duelo en una cita obligada que hacía reventar, por las dos aficiones, los graderíos del viejo campo zamorano que siempre se quedaba pequeño.


Aquellos seis años, en la UDS, fueron aquellos que pasaron a la historia como la era Soler/Fuentes; años de "equipo grande venido a menos" como titulaban las crónicas zamoranas al recibirnos en 1954; pero poblados de muchos de los mejores jugadores de la historia de la Unión; por lo menos de la mayoría de aquellos que se llamaron "jugadores de cantera".
Y aunque la Unión en aquellos seis años en tercera concluyó brillantemente dos veces primero, tres veces segundo y una vez tercero, para alcanzar al final de la liga regular cinco promociones de ascenso; no fue el Ramiro Ledesma un campo propicio; pues fueron cinco de los seis partidos que jugó en aquel estadio en los años 50 los que concluyeron con derrotas y sólo en la temporada 59-60, en la campaña definitiva en la que el equipo blanquinegro retornó a segunda división, pudo finalmente hacerse con la victoria con un claro 0-2.
Así un 4-3 en la 54-55, un 3-2 en la 55-56, un 2-1 en la 56-57, un 3-2 en la 57-58 y un 1-0 en la 58-59... convirtieron en aquella década a aquel histórico duelo regional en una derrota habitual salmantina a manos de los vecinos de la capital del Duero.

Once que presentó la Unión Deportiva Salamanca en la temporada 55-56 en el Ramiro Ledesma; forman de pie de izquierda a derecha: Viera, Castín, Mieza, Iturralde, Miche y Reyes. Agachados de izquierda a derecha: Oramas, Saracíbar, Almaraz, Fuentes, Miguelín y Abilio.

Formación del Atlético Zamora que venció por 3-2 a la UDS en la temporada 55-56 en el Ramiro Ledesma en 3ª división. Forman los: Cobas, Marqués, Angelín, Martínez, Jorgito, Alcalá, Cela, Alberto, Merelo, Moreno y Cuesta.

Inmortalizados en multitud de instantáneas; Viera y Miguel se repartieron bajo los palos la mayoría de las titularidades aquellas seis temporadas de rivalidad regional en los 50; asociando actuaciones de mérito con errores de bulto como aquel de Viera, en forma de autogol que supuso la derrota en la 57-58, en la que la Unión venciendo 0-2, acabó encajando tres goles en 5 nefastos minutos...

Error de Viera que supuso el 3-2 en la temporada 57-58. 
En el minuto 30 de la segunda parte y tras córner en contra de los charros; Viera en su intento de despeje de puños introduce el balón en su portería.

Salida de puños del meta canario (Viera) ante el ariete zamorano Collar en el encuentro de la 56-57

Gran estirada de Miguel en el encuentro disputado en Zamora en la 
temporada 58-59 que finalizó con la derrota unionista por 1-0, ante la imponente mirada de una preferencia a rebosar.

El guardameta local, Esteban, se anticipa al remate de cabeza de Maxi; ante la mirada en primer plano de Uribarren y Vázquez.

Formación inicial de los dos conjuntos junto al trío arbitral en el Campo zamorano minutos antes del inicio del choque de la temporada 58-59. Se guardaba en aquel momento un minuto de silencio por las víctimas de la rotura de la presa de Vega de Tera que asoló el pueblo zamorano de Ribadelago dos días antes de aquel encuentro con más de 130 fallecidos.

Once salmantino que derrotó en el sexto y último duelo regional frente al Atlético en los años 50. Corresponde a la temporada 59-60, imponiéndose en el campo zamorano por 0-2, goles marcados por Pineda y Blanco.

Fueron entre otros los Viera, Miche, Recalde, Fuentes, Oramas, Castín, Reyes, Iturralde, Saracíbar, Manolín, Blanco, Eloy, Morollón, Barrado, Abilio, Goyo, Miguelín, Hernández, Toni, Benjamín, Miguel, Silva, Rivero, Regino, Maxi, Uribarren, Vázquez, Pineda o Sánchez; los que midieron sus fuerzas en aquel recinto zamorano en los cincuenta, en aquel histórico enfrentamiento regional; duelo entre dos equipos hoy desaparecidos que jugaron arropados por miles de aficionados de las dos provincias que abarrotaron mutuamente los respectivos estadios... en auténticos duelos regionales de esos, tantos, hoy maltratados por el paso del tiempo...

Mieza y Cuesta pugnan por un balón aéreo en el At. Zamora - UDS de la temporada 55-56 que concluyó con victoria local por 3-2.

NOTA: Duelo grande aquel del Atlético Zamora y la Unión entre los años 40 y 60; que tras aquel último enfrentamiento de 1959; tuvieron que pasar más de 10 años para que la UDS volviera a jugar en Zamora en partido de liga; fue en 1971; pero ya sin el Atlético Zamora (desaparecido en 1964), pues fue el recién fundado y actual Zamora C.F el rival en aquella lejana temporada en 3ª (71-72).