Al mismo nivel de otros muchos iconos que en forma de
negativos de papel fotográfico se mantienen intactos en la memoria de los que
vivimos en el Estadio Helmántico los 80 y los 90, se encuentra para mi, un
personaje entrañable.
Me es difícil separar, cuando me pongo a pensar en aquellos
años, su figura en los prolegómenos de cada partido, de otros símbolos clásicos
de la época; a la altura incluso del marcador digital de acreditaciones, la
publicidad azul de Atún Claro Calvo tras las porterías de soportes curvos o las
decenas de aviones de papel que descansaban clavados junto a la línea de fondo en
aquel entonces.
Cachicha, inolvidable recogepelotas único, suministrador y
administrador de balones, mago de los toques sobre el Adidas Tango con el que
se recreaba cada previo y descanso de todos y cada uno de los partidos, aquel
que cambiaba su ubicación en el descanso para “proteger” la portería visitante
siempre y certero goleador.
Sí, lógicamente sé, que nunca marcó un gol en ningún
partido, pero recuerdo muchos, muchos domingos en los que los celebró con ellos
en el césped; cómo si efectivamente fuera él el que los hubiera marcado.
Pequeño guiño del Blog a un símbolo más de la familia
unionista, como es Cachicha;
con esta imagen tomada por Barroso y publicada por
el diario Marca en Febrero de 1997.


