...recuerdos de aquel niño que leía los libros de Gil Pérez en el viejo sillón de La Vega, aquellos recortes amarillos en el armario, aquellas tardes en la fría piedra del estadio, aquellos sueños, pensamientos y deseos que tuve desde aquella grada que fue mía, DESDE MI GRADA VIEJA...
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lunes, 17 de febrero de 2020

Orduña: Descanso de la primera leyenda unionista

"Si vuelves al Norte, no te olvides: Siguiendo el Nervión desde Bilbao y dejando Amurrio atrás, llegarás a Orduña. Si la despides a la derecha y buscas Gasteiz, en pocos cientos de metros, a la izquierda, tras una gran puerta de rejas, y caminando hacia la tapia que da al Este, encontrarás a Carlitos junto a su familia..."


Cuando el 4 de Junio de 1933, Juan Antonio, Escolar, Alonso, Emilio, Jimeno, Seirul-lo, Barrado, Pereiro, Gil y Luengo, formaron para la fotografía que descansa dos párrafos más abajo, lo menos importante era el partido a disputar.

Esperaba en el Campo del Calvario el Valdepeñas de Ciudad Real, era la quinta jornada de la liguilla para el ascenso a 1ª categoría y la Unión, que meses antes había logrado el campeonato regional en su primera fase; entre Mayo y Junio, en la segunda, dirimía su futuro frente al Patria y la Tranviaria, ambos de Madrid y frente al mencionado Valdepeñas, campeón comarcal Sur.
Tras las cuatro primeras jornadas de la fase disputadas, la Unión encabezaba la tabla y dependía de sí mismo para proclamarse campeón y alcanzar la fase definitiva por el ascenso; una victoria en casa frente al equipo manchego, y quizá un empate en la última jornada en Madrid frente a la Tranviaria podrían valerle para el objetivo, pero desde hacía menos de 48 horas, aquel entusiasmo futbolístico en forma de cábalas del que se había llenado la última semana la ciudad, se transformó inesperadamente en lágrimas.

La U.D.Salamanca forma el 4 de Junio de 1933 antes del definitivo choque frente al Valdepeñas

Aquel equipo del 33, destacó durante toda la temporada por su calidad ofensiva, un conjunto que con casi 3 goles por encuentro durante las distintas fases del campeonato y el trofeo Amateur, dejó huella por su potencial atacante entre los aficionados salmantinos.
Una punta de ataque formada por el cinco: Barrado, Pereiro, Gil Remírez, Saráchaga y Alejo, con Galán, Zapa y Emilio como recambios puntuales, enamoró a la parroquia salmantina con su juego durante aquella temporada.

De perfil atlético, dueño del ala izquierda de aquel conjunto y de tremendo disparo según las crónicas, destacaba un joven de apenas 20 a su llegada, que como otros muchos aterrizó en Salamanca gracias a sus estudios universitarios que prolongaría en nuestra ciudad después de haberse desplazado desde Zaragoza.
Natural de Orduña - Vizcaya, pronto destacó como deportista y vinculado a sus inicios universitarios en medicina militó en el fútbol aragonés en los precursores del actual Real Zaragoza, llegando a jugar en la temporada 29-30 en el Iberia CF en toda una 2ª división.

En diciembre de 1931 llegó a Salamanca, a media temporada 31-32 y disputó numerosos encuentros amistosos con el equipo; destacando ya por una calidad que le haría militar en el equipo la temporada siguiente de forma indiscutible.

Máximo goleador del conjunto aquella campaña 32-33 hasta el encuentro frente al Valdepeñas, el día 2 de Junio, de forma totalmente inesperada y tras una fulminante enfermedad, presumiblemente infecciosa, el joven futbolista e ídolo de la afición salmantina fallecía sorprendentemente.


Imagen de D.Carlos Saráchaga Larrea

El insigne Don Germán Herrero comunicaba con estas palabras la triste noticia: "Con el pesar de la noticia que cae sobre nosotros como una losa de plomo, escribimos la desgracia acaecida al buen amigo, al querido camarada, al gran deportista Carlos Saráchaga. Todas nuestras alegrías, todas nuestras esperanzas, las reunimos en solo dolor, para llorar la pérdida del amigo".

En menos de 48 horas la Unión debía jugar el encuentro decisivo, eran otros tiempos, quizá la convivencia con la muerte de un joven en los años 30 era diferente a la actual; y así se jugó, con el dolor a flor de piel en la ciudad de Salamanca, un brazalete negro (foto del once superior) y la suspensión de actos folklóricos vinculados al encuentro, sirvieron de signos de respeto por un deportista brillante que en su año y medio en la ciudad dejó huella deportiva.

"Bajo la impresión de un profundo dolor nos encontramos con el partido de esta tarde" - rezaban las crónicas - "sin alma en el equipo y sin convicción en los decaídos ánimos de los valientes defenders de la Unión Deportiva Salamanca".

1-2 concluyó aquel encuentro que acabó con las esperanzas de ascenso en un año en el que el guión lógico hacía pensar en ello.
"El deber nos obliga a escribir, cuando querríamos romper la pluma..." Iniciaba su crónica un emocionado "Julio" máscara del gran Herrero Fabregat, tras un partido para el olvido futbolístico, pero para el recuerdo en nuestra desaparecida historia.
Aún faltaba un encuentro, el domingo siguiente en Madrid frente a la Tranviaria al que la Unión llegó con remotas opciones de ser campeón del grupo. 3-0 fue el resultado final... "Tuvimos el campeonato en la mano, pero nuestro mejor jugador se lo llevó consigo..." Concluyeron las crónicas locales.

Carlos Saráchaga Larrea, fue ese "mártir" que cada club de fútbol guarda en su corazón a lo largo de su historia, en este caso la de la Unión, ese ídolo joven caído cuando no le tocaba; en una Unión que acababa de cumplir diez años de vida y antes de la aparición de Pruden; Saráchaga en aquel momento, por proyección, podía considerarse junto a Perico Helguera, el mejor jugador de la historia unionista.

Tras el duro golpe y tras los primeros días, llegó el turno del recuerdo; desde la movilización de algún exjugador (Pardo) para reforzar al equipo, como donativos que a propuesta de prensa y secretaría del club abogaban por rendir tributo al que falleció mientras defendía a la Unión Deportiva Salamanca, en forma de placa, busto o monumento en el Campo del Calvario.
Así se empezaron a recaudar pesetas en la sede de la Cuesta del Carmen nº10, pero desgraciadamente cuando en Septiembre del mismo año se dio por finalizado el recuento, lo recaudado no llegó para construirle un monumento como se deseaba; sí se dedicó en cambio para la organización y los premios de un trofeo que cada año llevaría su nombre.

Pero con motivo del aniversario del fallecimiento del jugador, ya en Junio de 1934, su compañero de equipo, el defensa Segundo Escolar, repujó una placa de bronce en honor a su compañero y amigo para su recuerdo eterno, que fue colocada en el campo del Calvario el 16 de Agosto de 1934.


Imagen de la placa homenaje al fallecido deportista.

En el intermedio del encuentro homenaje a los jugadores de la primera plantilla del 34 se realizó el acto de colocación de la placa: "De forma provisional, mientras se pone en sitio adecuado, Manolo y Jimeno, en un ángulo de la tribuna dejaron la obra de su otro compañero, Segundo Escolar, que es una maravilla de ejecución. En la U.D.S se le prepara un sitio en condiciones para ponerle después un jardinito, que sirva para que sus compañeros, todos los años depositen un ramo de flores": Así lo contaron las crónicas.

Aquella placa, dicen, posteriormente estuvo en el vestuario del viejo campo, tengo entendido que nunca tuvo jardín ni monumento alguno, desconozco si sobrevivió a remodelaciones del estadio, y a buen seguro que si lo hizo, se marchó con él en el 70, quizá entre sus escombros.
Club ajeno a su historia tantas veces, no erigió el monumento prometido, uno a semejanza de otros clubes y sus leyendas fallecidas en activo... ¡Qué bonito hubiera sido!, y además, el torneo con su nombre se extinguió pocos años después... 

Hace tiempo, en los 90, leí a Lorenzo Ruano ahondando en su figura; fue la primera vez que sentí a Saráchaga como lo que verdaderamente debió ser. 
Hoy en el Blog, con el simbolismo que supone haber llegado al lugar donde descansa la leyenda de Don Carlos, a su casa, a Orduña, reivindico la memoria de ese niño-hombre de 21 años que se marchó vistiendo la camiseta de la Unión y que nunca, nunca, debe ser olvidado.



Escrito desde el corazón con el máximo respeto 
a los descendientes de las familias Saráchaga Larrea
en recuerdo de uno de los nuestros, de uno de nosotros: 
Don Carlos, "Carlitos" Saráchaga.

Fuentes:
Fotos Almaraz y Billion Graves

#LaHistoriaNoSeCompra

lunes, 20 de enero de 2020

La primera visita del Real Madrid a Salamanca


En una semana en la que la actualidad salmantina saltó a la primera plana futbolística nacional gracias a Unionistas de Salamanca y su histórico enfrentamiento en Copa de S.M. El Rey frente al Real Madrid Club de Fútbol, es buen momento para recordar aquella primera vez en la que el equipo blanco se acercó a la capital charra para debutar en esas tierras.

Corría Junio de 1935 y una vez terminadas las competiciones oficiales de la temporada 1934-35, la desaparecida Unión Deportiva Salamanca se midió al conjunto capitalino en un partido amistoso a beneficio de su jugador Manuel Pérez Joven.


Doble campeón de liga de las siete disputadas hasta el momento y con seis copas de España en su poder, aquella visita del Madrid C.F, puede ser entendida como la mayor cita futbolística acontecida en la capital salmantina, en la historia de su balompié, hasta aquel momento.

Las expectativas eran elevadas acerca del equipo que con probabilidad desplazaría el Madrid al Campo del Calvario; adelantando la prensa local las elevadas opciones de que Zamora y Alberty defendieran el marco y llegaran acompañados de los internacionales Quesada y Lazcano, junto al debutante Mardones y los jugadores, Sauto, Valle, Leoncito, Gurruchaga, Losada, Pablo López y el gallego Diz.


El encuentro programado a las 4 y media de la tarde, costaba una peseta para los socios, mujeres, militares y niños, y tres pesetas para el resto. El Bar Plus Ultra serviría de lugar para la venta de las mismas.

Aquel encuentro fue organizado por nuestro histórico guardameta cántabro Manuel Pérez Joven, encuentro que el club apoyó en beneficio de él mismo.
Así lo explicaba el cancerbero a la prensa: "Un directivo, Don Juan José Hernández, me sugirió la posibilidad de organizar un encuentro en mi beneficio. Los demás miembros de la junta me dieron amplias facultades para organizarlo como mejor me pareciese. Hice gestiones para traer a un equipo integrado por jugadores de varios clubes entre ellos el Athletic de Madrid (Elicegui, Chacho, Lafuente, Samitier Bermúdez... etc); pero no pude lograrlo, finalmente me desplacé a Madrid y visité a mi buen amigo Paco Brú, entrenador del Madrid C.F..."
A la pregunta de qué haría con el beneficio obtenido del encuentro, el guardameta respondía de la siguiente forma: "De obtener un resultado satisfactorio, a mis padres les mandaría 1000 ptas porque mis cinco hermanos han pasado una época de falta de trabajo bastante larga y lo necesitan. 
Si quedara dinero suficiente estoy dispuesto a encabezar una suscripción para adelantar dinero para hacer un campo de hierba. Amo el deporte y agradezco las atenciones que la Unión Deportiva ha tenido conmigo, compañeros y afición salmantina..."


Finalmente y para desilusión del respetable no viajó Ricardo Zamora. En su lugar fue el guardameta húngaro Alberty el que defendiera la puerta madrileña; completando el once: Quesada, Mardones, Sauto, Valle, Bonet, el histórico Lazcano y sus "caracoles", Gurruchaga, López y Emilín.

Once del Madrid C.F que pisó el Campo del Calvario en 1935.

Uno a uno concluyó el encuentro; un gol postrero de Losada igualó el tanto salmantino de Quesadita en la primera mitad.
Joven en la puerta, Pepín y Alonso de cierres, Carrillo, Jimeno y García Sanz en el medio, con Manolo, Muñiz, Felipe, Quesadita y Ateca en punta, formaron el once local con jugadores cedidos por equipos vecinos y que aquella tarde vistieron con camisetas y pantalones negros, con sólo los cuellos blancos, siendo arbitrados por el salmantino García Crespo.

Equipo de la desaparecida U.D.Salamanca que por primera vez en su historia se midió al Madrid en El Calvario.

En tiempos en los que el mundo del fútbol en España se afianzaba, aquel fue un día histórico para la ciudad de Salamanca.
Día del que en el próximo Junio se cumplirán 85 años, y en el que una jovencísima Unión Deportiva Salamanca de sólo 12 años de vida, que por aquel entonces se asomaba año tras año al éxito en el fútbol regional, se midió en el vetusto Calvario, todavía de tierra, y gracias a su histórico guardameta Joven, a todo un Madrid C.F y algunas de sus estrellas. 
Aquel fue un duelo para la historia, un duelo de otra dimensión, en una Salamanca en la que se empezaba a asentar el que durante 90 años fue su equipo histórico y que hoy merecía ser recordado.


Nota:

Esta entrada está dedicado a todos y cada uno de los socios de Unionistas de Salamanca y en especial a su grupo de trabajo: 

"La Unión tardó doce años en medirse a todo un Real Madrid, y Unionistas... Disfrutad de este momento, será historia. Lo merecéis".


Fotos: 
Almaraz
Archivo Germán Herrero

martes, 18 de junio de 2019

1937. Salamanca. El partido de la selección olvidado.

No debería ser difícil para el aficionado salmantino medio enumerar las veces que la selección española de fútbol disputó algún partido en Salamanca.
Fáciles de recordar quizá las absolutas, hasta cuatro; frente a Chipre en Diciembre del 78 clasificatorio para la Eurocopa de 1980 a disputarse en Italia, el amistoso de Junio de 1988, previo a la Eurocopa de Alemania del mismo año, el amistoso frente a China en Marzo de 2005 y el último, frente a Lituania, en 2010, tras la conquista del mundial y clasificatorio para la Eurocopa de Polonia y Ucrania de 2012.
Algo más difíciles quizá los partidos de las "otras" selecciones, esas que pueblan un libro obligatorio como el del inmortal Martialay y sus "todas las selecciones":
La primera, la visita de la selección amateur en 1971 para medirse a Chipre con el objetivo de la clasificación para la Olimpiada de Munich 1972 y la segunda, la visita de la sub-21 al estadio Helmántico en 1992 en un duelo frente a Albania, clasificatorio para el campeonato de Europa de la categoría a disputarse en Francia en 1994.

Y ya. O ¿no?
Si nos atenemos a la oficialidad, desde luego, pero en ese leer y escribir de un pasado lejano, de nuestra añorada Unión y sus pasajes, nunca paro de sorprenderme, y en ocasiones mucho, como hoy, haciéndose necesario compartir este hallazgo con ustedes:

Con motivo del alzamiento militar de Julio del 36 que trajo consigo la guerra civil española, cesó el fútbol oficial en España durante tres años; la federación suspendió sus actividades a partir del 27 de Julio de 1936 "congelándose" las ligas recién terminadas en la primavera de aquel año, hasta la temporada 1939-40.

A pesar de ello y en el deseo de emplear el fútbol como plataforma publicitaria para intereses políticos, los dos frentes hicieron intención de promocionarse con el mismo; pero con diferencias; si en la España republicana no se promovió una selección absoluta de fútbol y fueron las selecciones de Cataluña y Euskadi las más activas, llegando incluso a disputar partidos en el extranjero, la España franquista sí hizo uso de "su" selección absoluta, una selección construida con algunos internacionales anteriores a 1936 y que llegó a disputar dos partidos internacionales (no reconocidos por FIFA), ambos frente a la selección portuguesa, en Noviembre del 37, en Vigo, y en Enero del 38, en Lisboa, que sirvieron para confraternizar con el régimen portugués de Salazar.
Entrenados por Amadeo García Salazar, aquella selección nutrió sus filas con algunos de los internacionales que llegaron a participar en el último partido de la selección antes de la guerra; aquel amistoso disputado en Berna (Suiza) en Abril del 36... los Eizaguirre, Ciriaco, Quincoces, Herrerita, Campanal, por ejemplo, aparecieron en ambos onces, separados por más de un año y medio,  y luciendo en el último caso el escudo de la falange en los partidos disputados en 1937 y 38, que como es evidente sólo representaba a una parte del territorio español.
Aún así, la calidad de aquel conjunto era evidente y aún mermada por las obligaciones militares de muchos de ellos y la baja forma al no haber una competición de clubes regular en el país, construyeron un grupo de jugadores cuyo núcleo estuvo constituido a finales de 1937 por los:
Inchausti y Olivares (Zaragoza), Ciriaco y Quincoces (Madrid FC), Zabala (Athletic Club), Aranaz y Vergara (Osasuna), Germán (Racing), Ipiña (Athletic Madrid), Epi (Donostia), Agustín (Celta), Herrerita, Soladrero y Emilín (Oviedo FC), Vázquez (Deportivo), Eizaguirre, Campanal y Joaquín (Sevilla) y Peral y Saro (Betis)...


Titular del primer partido internacional que disputó la selección del bando nacional durante la guerra. 
Tuvo lugar en Vigo el 28 de Noviembre de 1937.

"Ayer fui al campo de deportes de la Unión Deportiva Salamanca y vi su hierba, una caricia verde que quiere alfombrar nuestro campo, el de las gestas gloriosas de la pasada temporada...":

Así comenzaba Don Germán Herrero Fabregat en Septiembre de 1936 un texto, que con título "Un alto en mi ruta", era publicado en la prensa local salmantina.
Lleno de sentimiento, el alma de la Unión Deportiva Salamanca por excelencia, lamentaba sobre un césped por primera vez sembrado en el Calvario con motivo del reciente ascenso a 2ª división del equipo y con la guerra ya en curso, el parón obligado sobre sus quehaceres futbolísticos habituales en la ciudad.

Se acababan de iniciar tiempos de mirar a otros lugares, de dejar el balón parado de forma obligada, en el que para desgracia del club, justo fue en el mejor momento de la todavía recientemente fundada historia de la Unión Deportiva Salamanca.

Pero si hubo alguien en Salamanca que luchó por mantener vivo el rescoldo de la afición al fútbol en la ciudad en aquellos difíciles tiempos, alentando el mantenimiento de una sociedad como la Unión y luchando por promover partidos con los escasos jugadores que quedaron en la misma tras el inicio del conflicto, ese fue JULIO y si hubo un momento futbolístico álgido en el periodo bélico en Salamanca fue gracias a su trabajo, que en ese promover encuentros amistosos entre retazos de equipos que languidecían en Salamanca, logró que el Campo del Calvario volviera a acoger fútbol en la última semana de Noviembre del 37, para culminar pocos días después, tras escrito de la Federación Española de Fútbol y gestiones del Ayuntamiento charro, con la visita de este gran grupo de futbolistas internacionales que en forma de selección nacional de fútbol, y a pesar de no ser reconocida su oficialidad por las circunstancias, destacó como un hito en la ciudad, al ser la primera vez en la historia de la misma, que disputaba un encuentro en nuestra tierra, en el inolvidable Campo del Calvario, para más señas.



La decisión de la FIFA en Noviembre de 1937 de autorizar a la Federación Nacional de fútbol sita en ese momento en San Sebastían, en el bando nacional, la organización de partidos internacionales con su selección (que no oficiales), dio pie a que la misma, convocara a un grupo plagado de internacionales de la época prebélica sumado a otros jugadores representativos de la 1ª división española, algunos de los cuales acabarían siendo internacionales reconocidos posteriormente al conflicto; para estructurar bajo bandera nacional, una selección Española durante la guerra.

Para la preparación de los dos únicos partidos internacionales disputados por dicha "selección" durante el periodo bélico, ambos frente al país "amigo" portugués como se describió anteriormente; el grupo internacional rodeó las fechas de los dos duelos en Noviembre del 37 y Enero del 38 con encuentros de preparación que en forma de dos giras culminaron en los mismos.
La primera tuvo lugar antes del primer encuentro por el noroeste de la península: Irún, San Sebastián, Pamplona, Vitoria, Bilbao, Santander, Valladolid, Burgos y Ferrol albergaron dichos encuentros, y ya en Enero y Febrero de 1938, una segunda gira, llevó al combinado nacional por varias ciudades andaluzas, donde disputaron encuentros con combinados de la zona, cerrando dicho periplo en Melilla y Tetuán, después incluso del segundo encuentro frente a Portugal de Enero del 38.

Entre ambos choques frente a la selección portuguesa y para desconocimiento pleno del que os escribe y sin referencia existente alguna sobre el mismo, para lo que es mi modesto alcance, descubro este encuentro:

El grupo de seleccionables de García Salazar visita Salamanca tras el partido del 28 de Noviembre de 1937 frente a Portugal y el 5 de Diciembre disputa un encuentro amistoso en el Campo del Calvario.
A las tres de la tarde y bajo las órdenes del colegiado de la federación Castellana Sr. Alonso, apoyado en las bandas por los Sres. Hernández y Calero; se enfrentó la selección nacional (equipo A) que vistió de azul y pantalón negro y que estuvo integrada por la práctica totalidad de jugadores que una semana antes había perdido en Vigo frente al equipo luso, frente a un combinado, llamado selección B y que vestido de verde y pantalón negro estuvo formado por jugadores destacados de la 1ª división española de fútbol, muchos de los cuales también fueron alineados en el grupo principal A, en otros enfrentamientos de las giras.

Eizaguirre bajo palos, Peral, Emilín, Ciriaco, Herrerita, Aranaz, Epi, Sañudo, Vergara, Gabilondo y Soladrero formaron por la selección. Tras lesión en el segundo tiempo de Eizaguirre que sufrió la luxación de una falange, dejó su puesto al defensa Peral que ocupó los palos, entrando en su lugar Pons en la línea defensiva.

Once titular del equipo Nacional que lució en el campo del Calvario con camiseta azul y pantalón negro. Escudo del yugo y las flechas  en el pecho como se aprecia en la camiseta blanca del guardameta Eizaguirre.

Por 6 tantos a 2 venció el conjunto teóricamente suplente a la selección española del bando nacional en el Calvario. Gallar, Gárate y Olivares (4) fueron los autores de los goles de los ganadores, siendo Epi y Sañudo los de los goles de los titulares.
El grupo de suplentes, que se impuso en el choque, formó con este once: Inchausti en la puerta, Zabala, Olivares, Ortúzar, Bienzobas, Gárate, Tomás, Germán, Amestoy, Gallart y Oceja.
Destacar entre ellos, la presencia de Manuel Olivares, el que años más tarde sería entrenador de la Unión Deportiva Salamanca.

Once del teórico equipo suplente de la Selección nacional del bando franquista, en Salamanca un 5 de Diciembre de 1937. Lucieron camiseta verde y pantalón negro.

Autoridades militares, civiles y académicas de la ciudad presidieron el encuentro, en un Campo del Calvario que registró una magnífica entrada.
Izada de bandera en la grada del Calvario más la interpretación del himno nacional por la banda del regimiento de La Victoria, dieron paso al inicio del encuentro.
Agasajo en el descanso a los jugadores por parte del Sr. García Villa, dueño del Café y Hotel Novelty con "café, coñac y refrescos" y recepción en el Ayuntamiento al concluir el encuentro, donde el Sr. Alcalde y Don Germán Herrero por parte de la UDS, pronunciaron unas palabras; para concluir invitados por las empresas teatrales de la ciudad en el Liceo y en el Coliseum y cerrar la jornada con una exhibición de tenistas en el Frontón el Tormes.

Pasaje desconocido este para el que os escribe y que a pesar de las dramáticas circunstancias en las que se produce, una España en guerra abierta en canal, forma parte de la ciudad y de la inolvidable historia de nuestra añorada U.D.Salamanca, en cuyas instalaciones, allá por 1937 albergó este partido de la "selección" que merece ser recordado.

#LaHistoriaNoSeCompra

FUENTES:
Fotografías Almaraz
"La gira del equipo nacional por Andalucía y Norte de África" - Alfonso del Castillo. Cuadernos de fútbol. CIHEFE
"Los otros 89 de España" - Víctor Romero para Marca digital.

viernes, 18 de enero de 2019

El caleidoscopio del pasado

Desearía tener algún tipo de caleidoscopio diferente al tradicional, uno que en vez de cristales de colores y sus figuras, con cada giro, y cada vez que quisiera, desde el sillón de casa y apuntando al resplandor de la ventana, me mostrara lugares del pasado de esos que no volverán... Nada de cosas conceptuales, sino de cosas materiales, lugares; que fueron, que allí estuvieron, pero que por una u otra razón nos dejaron y que nunca pudimos visitar; de esos sobre los que incluso en muchas ocasiones, hasta el hoy, nos llegaron pocas evidencias de cómo fueron en realidad.

Reconozco tener mitificado al campo del Calvario, un lugar que nunca pisé pero cuyo lugar visité tantas veces... 
Desde hace ya muchos años, para ello, vengo fabricando mi caleidoscopio particular a base de recortes, para en cada giro, en cada revista o periódico antiguo que reviso, acercarme  a aquellos lugares que algún día estuvieron en aquel pasado de lo que fue nuestra Unión, que nunca visité y que un día nos dejaron. 
El Calvario preguerra y sus rincones son uno de ellos; un recinto que cambió de orientación en sus primeros trece años de historia y fue modificado y ampliado en varias ocasiones, y que esconde historias de estancias y rincones, en forma de imágenes, todavía por descubrir, por lo menos para el que os escribe.

No hace mucho, sentado hacia la ventana del salón y apuntando al horizonte, buscando la luz que entraba por ella aquella mañana, en uno de sus giros, aquel cilindro con láminas de espejo y cristales multicolor en su interior me devolvió una imagen desde el pasado:


Una de un marcador de madera, sujeto de un clavo y un cordel a una de las tapias del estadio en los años treinta, un marcador en el que los visitantes no eran tales, sino forasteros... Uno, quizá el primer marcador de nuestra historia... que para mi veía la luz; no lo conocía y quedé fascinado.

La imagen data de Diciembre de 1935, y los dígitos que rellenan el viejo marcador de madera corresponden a la que fue hasta el final de nuestra historia la segunda mayor goleada a favor de la Unión en 90 años.


Aquel día el rival era el Carabanchel y la Unión militaba en la 1ª Categoría Regional de la recientemente inaugurada Federación Castellana de fútbol.
Bajo las órdenes del madrileño Señor Eguía, la alineación de la Unión fue: Joven, Solás, Pepín, Lolín, Jimeno, Pedrín, Muñiz, Gil Cacho, Sánchez, Perete y Leal. Por el Carabanchel: Zamorita, Goño, Velasco, Rafa, Pérez, Arilla, Ricardito, Peragón, Marín, Trinchán y Aparicio.

Once del Carabanchel aquella tarde en el Campo del Calvario
Alineación tipo de la U.D.Salamanca aquella temporada 35-36

Aquel 12-1 para el recuerdo dejó cinco goleadores para la historia, Muñiz, Sánchez y Leal con tres tantos cada uno, Gil Cacho con dos y Perete de penalti. El del honor lo anotó Marín para el Carabanchel...
Para así, reflejados en un primitivo "luminoso" de madera, pasar su imagen, la del primer marcador del Calvario, a la luz de esa historia que en forma de rostros, lugares, momentos, cosas... muchos inéditos para mi, llevo intentando rescatar desde este humilde Blog desde hace tantos años, con o sin caleidoscopio...


#LaHistoriaNoSeCompra

Un lance de aquel histórico encuentro

martes, 18 de diciembre de 2018

El día que Lángara conquistó Salamanca

Una vez concluida la temporada 1934-35 en la que la desaparecida Unión Deportiva Salamanca militó en el campeonato regional sin opciones de ascenso; tuvo lugar en la ciudad del Tormes una de esas visitas futbolísticas que aún hoy relucen si volvemos la vista atrás hacia el pasado.
La directiva charra, en gestiones iniciadas un mes atrás había logrado que uno de los grandes de nuestro fútbol nacional visitara el campo del Calvario para enfrentarse a la Unión, pero no sólo eso, sino que dicho grande lo haría con todas sus estrellas.



Aquel grande era el por aquel entonces Oviedo Fútbol Club, auténtico trasatlántico del fútbol español de la época, que en aquellos días militaba en la 1ª división del fútbol español (categoría fundada sólo 6 temporadas antes) y que en la que acababa de finalizar, la temporada 34-35, había quedado tercero, sólo por detrás de Betis Balompié y Madrid F.C; logrando la friolera de 60 goles a favor en sólo 22 encuentros, además de contar en sus filas con el máximo goleador del campeonato con 27 tantos: Don Isidro Lángara Galarraga.

Lángara posa con el histórico socio y directivo charro 
Don Germán Herrero Fabregat en el campo del Calvario.

Lángara, futbolista de otro tiempo, fue sin duda uno de los primeros gigantes de nuestro fútbol; internacional absoluto en más de una decena de ocasiones, mundialista en el 34 y seleccionado para el mejor once de aquel torneo junto a los: Zamora, Monzeglio, Quincoces, Ferrari, Smistick, Lecue, Lafuente, Meazza, Nejedly y Orsi; fue un goleador incansable en todos los equipos donde militó; conquistó tres veces el "trofeo" de máximo goleador del campeonato de 1ª división española con registros de otras épocas y en campeonatos con muchos menos encuentros disputados: 1933-34(27 goles), 1934-35 (26 goles) y 1935-36 (27 goles) y es aún hoy considerado el mejor goleador español de la historia según la IFFHS.

Para poder poner en perspectiva la figura de Lángara en aquel momento y lo que representaba en aquel Junio de 1935 y su visita a Salamanca; hay que remontarse a sólo un mes antes, cuando el internacional español jugó el primer partido de la historia de nuestro fútbol contra la todopoderosa selección alemana, un duelo que más allá de ser aquella primera efeméride, transcendió por sus tintes políticos, al enfrentarse la selección alemana bajo la bandera nazi a la selección española bajo la republicana y salir victoriosos los segundos ante 70.000 alemanes en Colonia (1-2), con dos goles del gigante español.

Lángara presiona al cancerbero alemán en el histórico primer duelo Alemania - España sólo un mes antes de la visita del futbolista al Calvario.


Futbolista de moda por tanto y gigante inalcanzable futbolísticamente en la latitud salmantina, no llegó solo a Salamanca, la expedición ovetense viajó con su equipo de gala y para la historia de la Unión y de los terrenos del Calvario fue la mítica "segunda delantera eléctrica" del conjunto carbayón en su totalidad, de la que disfrutaron los aficionados salmantinos.
Aquel grupo irrepetible, de aquellos tiempos en los que los delanteros se contaban por cinco, estaba formada por el destacado Lángara, Emilín, Herrerita, Casucu y Gallart, que pulverizaron registros goleadores durante tres inolvidables temporadas y que sólo pudo derrotarlos la guerra.
Los fichajes de Herrerita y Emilín con el ascenso a 1ª en la 33-34, mejoraron y de qué manera a la llamada "primera delantera eléctrica", la del último año en segunda del club azulón y su primer ascenso, viniendo a sustituir a dos de sus integrantes: Galé e Inciarte.


El acontecimiento paralizó Salamanca y fue el internacional y leyenda vasca, Lángara el que acaparó la mayoría de las miradas.
Recibido el Oviedo F.C por una multitud enfervorizada en plena plaza Mayor; cuentan las crónicas que la chavalería que la formaba acompañó casi en volandas a la expedición astur hasta el próximo Bar Orión, donde fueron agasajados; localizado en la calle Pozo Amarillo.

Al día siguiente y con un Calvario hasta los topes; el Oviedo enamoró a la parroquia charra con su fútbol de otro nivel; un aplastante 0-10; con cinco goles en cada periodo sirvió de muestra de lo que fue una de las mejores delanteras del fútbol español de todos los tiempos y que mostró la gran diferencia existente entre ambos clubes y sus respectivas categorías.
Lángara en cinco ocasiones, Herrerita en dos y los goles de Emilín, Gallar e Inciarte cerraron una goleada para el recuerdo, en una visita aquella, que rescato del olvido en esta entrada.



Para la anécdota el quinto gol ovetense y segundo marcado por Lángara y transcribo: "Quinto tanto: Golpe franco directo lanzado por Lángara desde 25 metros, que entra en la red como un rayo por un ángulo. Doble ovación a Lángara y una joven sale al centro del campo y le entrega un ramo de flores al futbolista".
Aquella histórica tarde nuestra añorada e irrepetible Unión Deportiva Salamanca alineó a Jovén, Bernabéu, Pepín, Carrillo, Jimeno, Reyes, Manolo, Muñiz, Sánchez, Lozano y Méndez, que no pudieron hacer nada frente al torbellino azul.

Para la historia y el recuerdo este collage de imágenes de aquel histórico encuentro, donde aquel gigante de nuestro fútbol adornó nuestra desaparecida historia con su imponente visita, en uno más de tantos partidos que duermen en el recuerdo de una historia irrepetible y que merecen no ser olvidados.

#Unión SóloHuboUna #LaHistoriaNoSeCompra


Fuentes:
El Adelanto de Salamanca
RealOviedoInfo
Blog de Toni Cruz

domingo, 19 de noviembre de 2017

#LaHistoriaNoSeCompra

Poco más de 90 años de historia desde el 9 de Febrero de 1923 al 18 de Junio del 2013 y se acabó la Unión Deportiva Salamanca, tristemente así fue.

Me parece lícito sin duda, que una ciudad como Salamanca luche por recuperar el fútbol local y que intente "engañar" a ese hueco que, cual persona hambrienta, ruge en el estómago cada domingo cuando el equipo de sus desvelos ha desaparecido. Lícito y necesario.

Pero de ahí, a que el mísero dinero que mató a nuestro club, sea el mismo, que ahora brillante, limpio e inmaculado quiera servir, como parte fundamental de una de hoja de ruta iniciada hace ya unos años, para comprar, sí comprar, los 90 años de historia descritos, me parece vergonzoso.

Sinceramente, ¿esto es así?, ¿es así de fácil?, ¿sí?...

Ustedes saben mi posición, clara, con la Unión viva y con la Unión muerta, posición en pro de ensalzar, recordar y respetar la historia del que fue "nuestro" mejor equipo del mundo por encima de todos; manifestándolo otra vez hoy; en estas breves palabras que interrumpen mi silencio de blog voluntario, motivado por la tristeza que esta historia me provoca cada vez que quiero teclear y no me sale.

Para merecer lucir ese escudo en el pecho y por ende, esa camiseta, hace falta mucho más que un cuento chino sobre herencias, varios fajos de dinero y mentiras; porque poder poner otra imagen continuando la serie de imágenes que descansan bajo estas líneas y decir que son lo mismo... son palabras mayores señores...

Sean dignos, no hagan más el ridículo y dejen descansar un legado, que solamente pueden ensuciar con sus engaños y suplantaciones.

Para decir que algo, como queráis llamarlo, es lo mismo que ESTO que está aquí abajo y no sonrojarse, hay que ser muy osado, por no utilizar calificativos malsonantes.

Yo tengo clara mi postura y aunque me quede solo, sé que dormiré tranquilo... ¿y usted?

#LaHistoriaNoSeCompra
#RespetoALaHistoria
#RespetoALaUDS


Años 20

Años 30

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Años 80

Años 90

Años 2000

Años 2010

#LaHistoriaNoSeCompra
#UniónSóloHuboUna
#RespetoALaUDS

domingo, 9 de febrero de 2014

Victorias de cumpleaños

Hoy, domingo, nueve de Febrero de 2014; la Unión hubiera cumplido 91 años; y hubiera jugado al fútbol... el C.D.Orense hubiera sido su rival en el campo de O Couto esta tarde; si como tendría que haber sucedido, la Unión; no hablo de otros en su plaza; hubiera salido a competir esta temporada; para de la misma forma que lo hizo otros "nueve de Febrero"; ganar, empatar o perder el día de su cumpleaños.

Exactamente fueron doce veces las que la Unión en partido oficial jugó sábados, domingos o miércoles, en tan señalada fecha.
Hoy, hubiera sido la décimo tercera; pero no la dejaron.

Seis fueron las ocasiones en que los aficionados charros celebraron con su UDS dicha efeméride en el estadio como locales y seis también fueron las victorias para celebrarlo: 

La primera y más importante fue la de 1936; cuando en el partido de vuelta de la promoción a 2ª división, la Unión, en un partido de escándalo derrotaba al Santoña por 8-0 en el campo del Calvario, para remontando el 2-0 de la ida; lograr por primera vez en su historia el ascenso a segunda división; marcando en ese día; el de su décimotercer cumpleaños, el primer gran punto de inflexión de su historia.

Formaron por el Santoña aquel 9/2/1936: Andonegui, Villacañas, Ayala, Jaime, Lledias, Soler, Felipe, Eguiguren, Guillermo, Mazas y Chirri. Y por la UDS, Joven; Solás, Pepín, Lolín, Jimeno, Pedrín, Muñiz, Gil Cacho, Sánchez, Perete y Leal.



No fue hasta 33 años después cuando el Calvario volvió a ver fútbol en tan señalada efeméride; en 1969 fue el Cacereño el visitante en partido de tercera división; y la Unión se impuso por un gol a cero marcado por Manolo Calero.


Ya en el estadio Helmántico y en primera división, tuvo lugar el tercer encuentro "de cumpleaños"; fue en la rotunda victoria frente al Real Murcia entrenado por Puskas; en 1975 por 3-0 con goles de Pepín y Víctor:


Tras el paso por la dorada época de la 1ª división en los años 70-80; no fue hasta 1992 cuando el fútbol volvió al Helmántico un 9 de Febrero; esta vez en 2ªB, la Unión pasaba por encima de la Ponferradina a la que goleaba por 5-2 en el debut aquella temporada de Neme en el banquillo; con goles de Mata, Janovic y Jorge:


La visita del Lérida en 1997 y la del Almería en el 2003 ambas en segunda división; fueron las dos últimas; sendas victorias contemplaron sendos aniversarios; con un Barbará y un Raúl Sánchez estelares en los respectivos encuentros.



Lejos de Salamanca, en cambio, la suerte fue peor; pues una única victoria en tierras leonesas en el duelo frente a la Cultural en 1947 sirvió como contrapunto a las derrotas cosechadas en Santander frente al Racing en el 41; Ponferrada en el 58; Barcelona en el 64 frente al Europa o Lérida en 2ªB en el 86; a parte del sabroso empate en el Villamarín en el 83 con gol de Teo Abajo en partido de 1ª.


Once que presentó la UDS en León en la victoria 1-2 en la temporada 46-47 otro 9 de Febrero

Imágenes del encuentro Betis - UDS que acabó con empate a uno el 9/2/1983

Siete victorias el día de su cumpleaños; en doce partidos celebrados con ella en "su día" en 90 años de historia; hoy en O Couto, en otras circunstancias hubiera sido el número trece.

Allá donde estés UDS, féliz (triste) cumpleaños.