...recuerdos de aquel niño que leía los libros de Gil Pérez en el viejo sillón de La Vega, aquellos recortes amarillos en el armario, aquellas tardes en la fría piedra del estadio, aquellos sueños, pensamientos y deseos que tuve desde aquella grada que fue mía, DESDE MI GRADA VIEJA...
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lunes, 27 de abril de 2020

La leyenda del "Honved chico": Adiós Sr. Blanco.


Si uno vuelve la mirada al conjunto de la historia de la Unión Deportiva Salamanca buscando brillos deslumbrantes, destaca sobremanera la década incluida entre los años 70 y 80 en la que se disfrutaron los quilates del oro de la 1ª división de nuestro fútbol, pero si uno es más profundo en su análisis y no se queda sólo con el relumbrón de lo evidente, es de recibo aproximar a aquel periodo, el quinquenio entre 1955 y 1960 en el que la ciudad disfrutó de uno de los mejores juegos que se vieron en estas tierras.

Fueron años de identificación plena de la ciudad con el equipo, con su juego, al que hay que sumarle el mérito, para su transcendencia histórica; de haber logrado en aquel periodo dos títulos nacionales para el palmarés unionista (los únicos colectivos de su historia) y hacerlo con un conjunto basado en la cantera salmantina y jugadores en su mayoría nacidos en la capital.

Había leído mucho sobre ellos, sobre su juego, pero hace pocos meses, en ese gran podcast de Unionistas CF llamado "Sonido 23", donde se recuerdan en cada emisión pasajes del pasado de mi añorado club desaparecido como homenaje, se le dio la definición más maravillosa que había escuchado nunca sobre ellos: "Nos llamaban el "Honved chico"...

El autor de aquella expresión que sonó como oro literario para escribir sobre ello en algún momento del Blog y que ha precipitado, desgraciadamente, este texto, era Juan José Blanco, leyenda de aquel conjunto, que falleció tristemente hace ocho días...



En tiempos en que primaban las construcciones tácticas con formaciones de 5 hombres en la parte ofensiva, con dos extremos, dos interiores y un punta, el Honved Húngaro enamoró al mundo con su fútbol alegre de ataque, con los Puskas, Czibor, Kocsis, Budai y Machos; fueron eje capital de la selección que perdió el mundial del 54 y visitaron España en 1956 donde enamoraron con su despliegue de calidad sin igual, dejando su poso en la memoria futbolística colectiva del país.

Hablar de Hungría en general en aquellos 50, del Honved en particular, era hablar de calidad, era hablar de fútbol ofensivo, era hablar de goles... por lo que cualquier comparación, por ambiciosa que pudiera parecer con los magiares, significaba un halago incomparable.

Lejos del centro de Europa y su fútbol, en el balompié "chico" de la modesta Salamanca, tras el fracaso que supuso el descenso a 3ª división en 1954 después de haber rozado el ascenso a 1ª en 1951, una lavada de cara profunda a nivel de cuerpo técnico y jugadores de la primera plantilla, engancharon a la ciudad como pocas veces se había visto.
Manuel Soler en la dirección técnica y el fichaje progresivo de jóvenes valores de los colegios religiosos salmantinos ojeados por Juanito Pablos en su mayoría, dieron con esa "tecla" que en el mundo del fútbol, tanto cuesta.
Primero Toni, Blanco y Abilio en el 54 y progresivamente los Miguel, Hernández, Eloy, Barrado, Maxi.. etc fueron conformando un equipo que en la media y en la delantera, se convirtió en leyenda.
Un medio campo que mezclaba la organización con la contención de Toni y Hernández respectivamente de manera ejemplar, la velocidad y el disparo por la derecha de Blanco, la calidad de Eloy y Maxi, omnipresentes ambos en las zonas ofensivas desde izquierda y derecha y los goles de dos "monstruos" como fueron Barrado y Abilio, merecen ser puestos en valor y no ser olvidados.

Seis temporadas consecutivas punteros en 3ª división hasta el añorado ascenso a 2ª en Mendizorroza en 1960 dejaron por los campos de la región y el resto de España en las innumerables promociones y las tres finales consecutivas del campeonato de Aficionados en 1957, 1958 y 1959, en los que se lograron dos títulos, ese poso de calidad, de ese fútbol combinativo, ofensivo y goleador, que mereció tal apodo...


Seis canteranos en una alineación titular en 2ª división en la temporada 60-61: Hernández y Miguel de pie y agachados de izquierda a derecha Blanco, Abilio, Eloy y Maxi.

Abanderado de aquellos años irrepetibles, Blanco llegó a la Unión procedente de los campos de los Padres Maristas y militó en la Unión hasta 1961 siendo capitán del equipo en 2ª división antes de su retirada; único jugador junto con Hernández y Toni, que jugó como titular las tres finales de aficionados, fue el máximo goleador de aquella generación si nos ceñimos a los partidos del campeonato nacional de liga y de las distintas promociones.

Diestro y veloz, inició sus primeras dos temporadas más cerca del arco, en la punta de ataque con Abilio, pero la llegada de Barrado primero y Maxi posteriormente lo ubicaron definitivamente en el extremo derecho, incluso con gran recorrido, precursor de ese carrilero largo que cotiza tanto en la actualidad.
De potente disparo, los goles desde el perfil diestro buscando los balones en profundidad de sus compañeros, fueron su seña de identidad todos sus años de fútbol; fiel a la camiseta de la Unión Deportiva Salamanca con la que se retiró en 1961 como capitán de aquella generación irrepetible de jugadores locales, que hicieron disfrutar a Salamanca a lo largo seis, siete años maravillosos.
Integrante indispensable de aquella línea de 5 ofensiva aquellos años, compartió alineaciones en ella con Abilio, Eloy, Maxi y Barrado con mayor frecuencia que con el resto,  línea a la que también accedieron jugadores como Fuentes, Sánchez, Rodilla, Morollón, Saracíbar, Pineda y que dejaron huella todos ellos, por una forma de tratar el balón y un ritmo de juego envidiables para la época.


Blanco, Eloy, Maxi, Rodilla y Barrado forman la W de ataque en el partido de ida frente al 
Deportivo Alavés que nos llevó a 2ª en la promoción en 1960.

Adiós Sr. Blanco, adiós al vértice derecho de esa uve doble del "Honved chico", como usted nos descubrió que les llamaban... no me cabe duda, que ya estará corriendo esa banda de tribuna del Calvario allí arriba en el cielo, en pos de balones puestos de primera al espacio por Abilio...

Los años pasan y cual apisonadora se llevan generación tras generación a los integrantes de nuestra historia y me invade la pena, sirva este modesto texto como homenaje a usted Don Juan José... gigante ineludible de mi añorada Unión Deportiva Salamanca.
Gran futbolista, sensacional persona, último capitán de aquel "Honved charro" y su leyenda. DEP


En recuerdo de Don Juan José Blanco Martín 
(Salamanca 17-5-1936 / Salamanca 19-4-2020)

viernes, 12 de febrero de 2016

Frente al "Sanse" en Atocha en 2ª división

Once de la Unión en el desaparecido Atocha en 1961.

Ya escribí con motivo del último enfrentamiento de la UDS frente al Athletic Club "B", del que hoy se cumplen cuatro años, de aquella maravillosa costumbre que antaño tenían los filiales de los equipos grandes de jugar en el campo de sus mayores: VER: "Cuando se jugaba en San Mamés".

Eran tiempos donde no abundaban las "ciudades deportivas" y los variados templos del fútbol añejo nutrían sus matinales o segundas sesiones; con encuentros de sus filiales o equipos vinculados.

La consecución de dos fantásticas imágenes, me hace hoy recordar que la Unión también pisó el incomparable Atocha para medirse no sólo al primer equipo, sino también al filial del mismo; el histórico San Sebastián C.F  cariñosamente llamado "Sanse".

De las siete ocasiones en las que la Unión se desplazó a tierras donostiarras para medirse a ellos; hubo dos especiales; las dos primeras; en las temporadas 1960-61 y 1961-62; en las que el equipo filial de la Real Sociedad militó por primera y última vez en su historia en 2ª división y compartió con la UDS tan importante categoría.

Debut del Sanse en 2ª y retorno de la UDS aquel año 60-61 a la categoría de plata tras seis temporadas de ausencia; que deparó un igualado duelo en el desaparecido campo de Atocha, del que esta semana pasada se cumplieron 55 años, (once charro el que encabeza la entrada) en el que los Sansón, Raba, Regino, Martín, Laso, Ares, Eloy, Calvo, Maxi, Toni y Cela cayeron derrotados por 2-1 con goles de Erro y Juanín que superaron el gol de Raba.


Una temporada más tarde (61-62), el Sanse, que realizó la mejor campaña de su historia y coqueteó con los puestos de ascenso a 1ª en algunas jornadas; vapuleó a la UDS con un contundente 5-1. De nada sirvió el gol de Amantegui frente a los de Alfonso, Olano y Amas que fueron muy superiores al once charro (imagen bajo estas líneas) formado por: Miguel, Ares, Antonio, Regino, Martín, Olabarrieta, Pineda, Cela, Eloy, Amantegui y Abilio.


Curiosamente a pesar de la gran campaña del Sanse que concluyó en 5ª posición el campeonato; el descenso de la Real Sociedad a 2ª división al final de la campaña en 1ª, arrastró a 3ª a su filial, para desde entonces no retornar nunca a la 2ª división de nuestro fútbol...

Cualquier imagen desconocida o inédita me sirve para "resucitar" el recuerdo en mi interior de la grandeza de un club incomparable; y si las escenas, son de esta nitidez y claridad, me permito ampliar la sensación escribiendo mientras observo los rostros, las poses claras y cercanas de aquellos que lucharon, sudaron y defendieron aquel escudo en aquellos a veces olvidados tiempos...

Once de la Unión en el desaparecido Atocha en 1962.

Mi agradecimiento a Alberto Fernández, una vez más, por facilitarme estas incomparables imágenes del pasado unionista.

sábado, 21 de noviembre de 2015

1959. Camp Nou. El inicio de una leyenda.

"En aquel partido, en aquel campeonato, fue cuando supe que Dios me había dado ese don para poder ganarme la vida jugando al fútbol".

Nemesio Martín Montejo "Neme" - La Gaceta 1998.


Tras la conclusión de la temporada regular y la clasificación de la U.D.Salamanca para la fase final-nacional del campeonato de España de Aficionados; un joven salmantino (Nemesio Martín Montejo – Sanchón de La Sagrada 1939- ) que venía destacando en el juvenil por su juego, daba el salto al conjunto amateur charro, para reforzar el perfil diestro del ataque.

Dicen que hay momentos en la vida que lo cambian todo, o que calibran el rumbo de tal manera que es imposible no mirar atrás y recordarlos.
En el origen del Neme futbolista, aquel campeonato final de Aficionados y aquella gesta en la presentación charra en el templo blaugrana, es uno de ellos.

Aquel día la Unión jugaba la vuelta de la semifinal del campeonato nacional aficionado de 1959, el rival era el F.C.Barcelona Amateur y el escenario, un descomunal Camp Nou, recientemente inaugurado.

Un brillante partido de ida en el Campo del Calvario con 3-0 favorable a los unionistas unos días antes, dejaba la eliminatoria ciertamente encarrilada; pero un F.C.Barcelona amateur arrollador por momentos supo igualar la eliminatoria aquella tarde, pocos minutos antes del tiempo reglamentario.

A lo largo de la prórroga dos goles de Eloy y Neme (Maxi y Abilio según otras crónicas), en gran jugada individual, certificaron la eliminación del Barça Aficionado (3-2), desconsuelo blaugrana y épica charra; para la historia y origen de Neme; en un marco incomparable abarrotado; en un partido, el unionista, que sirvió de introducción a todo un "Barça-Madrid" semifinal de la Copa del Generalísimo.

“Nos quedamos a ver el partido tras las porterías...” comentaba Neme entrevistado hace años, recordando el histórico día en el que el mito salmantino, se dio cuenta de que servía para el balompié.


Neme en su segunda etapa en la UDS

Si hay un futbolista de la U.D.Salamanca cuya trayectoria la he sentido cerca a lo largo de mi vida; sin haber tenido el privilegio de haberlo tratado nunca, ese ha sido Neme.

Natural de Sanchón de La Sagrada, pequeño pueblo del campo charro a escasos cuatro kilómetros del pueblo de nacimiento de mi padre (La Sagrada); Neme fue origen de muchas conversaciones y comentarios unionistas en mi infancia y adolescencia cuando cada quince días cruzábamos Sanchón para llegar a casa de mis abuelos cuando elegíamos la carretera de Matilla para llegar al pueblo. "Aquí nació Neme, primer internacional salmantino", "Qué bueno era Neme..." escuchado tantas y tantas veces... 

Fruto del fútbol charro de los 50, pasó del San José a la cantera de la U.D.Salamanca descubierto por Juanito Pablos, pasando por el juvenil y luego por el equipo amateur; donde como analizamos al inicio se convirtió en "futbolista".

Logrado el título de Aficionados en aquel histórico 1959; (VER ENTRADA DEL BLOG) Neme, fue cedido en dos ocasiones.

Once histórico que presentó la UDS en el estadio de Vallecas en 1959 y con el que derrotó por 4-0 al Zeltia de Porriño para hacerse con el segundo título Nacional de su historia. De pie de izquierda a derecha: Luis, Silva, Toni, Recalde, Hernández y Miguel.
Agachados de izq. a dcha: Rivero, Maxi, Eloy, Blanco, Barrado y Neme.
Foto extraída de la sección de Loren Ruano de la web de la UD.Salamanca.

En primer lugar en la temporada 59-60 al Ciudad Rodrigo y posteriormente al Manchego de Ciudad Real donde militó dos campañas:


Recorte del fichaje de Neme por el Manchego con 20 años


Once que lució la UDS en el desaparecido campo de Atocha en 1963. Derrota por 2-1. El once unionista dirigido por el Sr. Barrio fue el compuesto por: Miguel, Ormaza, Martiarena, Olabarrieta, Eloy, Lozano, Blas, Pollo, Saro, Neme y Pineda. El gol charro lo anotó Neme.

En 1962, regresó a la Unión Deportiva Salamanca donde militó dos temporadas en segunda división jugando 47 partidos y anotando 18 goles; convirtiéndose en un jugador fundamental del equipo; aunque no pudo evitar el descenso de categoría del conjunto blanquinegro que volvió al "pozo" de la 3ª en 1964. Criticado por la afición salmantina en algunos momentos, Neme fue de aquellos salmantinos que emigró para triunfar y lo logró.


Neme en acción, en el desaparecido Calvario, en su primera etapa en la UDS.

Jugador rápido en sus inicios, potente, hábil en el regate y con un disparo prodigioso con las dos piernas aunque su perfil fuera el diestro; llamó la atención a muchos clubes por su capacidad realizadora y tras el descenso de categoría charra, el salmantino se convirtió en una pieza codiciada.

En Julio de 1964 probó con el Atlético de Madrid de Ufarte y Luis Aragonés, entrenando con ellos, pero fue el Pontevedra, club de 2ª división, el que finalmente se hizo con sus servicios. (Real Valladolid y Deportivo también le tentaron).
Germán Herrero, para Marca, realizaba en Septiembre de 1964 esta maravillosa entrevista el día en que el jugador agasajaba a sus compañeros de equipo en Salamanca; para celebrar su traspaso al equipo gallego:



Sólo un mes antes, recién llegado a tierras del Atlántico, su debut no pudo ser mejor, cosa que acabó por ser definitivo en su fichaje, pues en su partido de presentación, disputado en en Agosto de 1964 en Pasarón anotó tres goles en la victoria por 5-1 frente al Real Oviedo.

Aquel debut, fue un presagio de su triunfo posterior en aquellas tierras donde llegó a militar hasta 8 temporadas logrando uno de los dos ascensos a primera división del conjunto gallego y militando en él, en 5 de sus 6 únicas temporadas en la máxima categoría del fútbol español.


Pontevedra 67-68

Jugador que con los granates se desenvolvió en todas las posiciones del ataque pasando desde el centro de la delantera hasta a ambos extremos siempre con vocación goleadora; destaca la anécdota de que debutó con los gallegos de ¡portero!; cuando en la primera jornada de la temporada 64-65, la de su debut; tuvo que ocupar el arco del Molinón 50 minutos tras ser expulsado su compañero y guardameta titular Fermín.

Fueron pues, 8 las temporadas brillando en el conjunto pontevedrés donde disputó más de 200 partidos de liga; 114 en primera división, categoría en la que anotó 35 goles; llegando a pugnar por el pichichi con Luis Aragonés en la temporada 65-66 (año de su debut en 1ª) en la que anotó 14.


Aquel mítico Pontevedra de los 60, con Neme en sus filas, se fotografía con el Príncipe Don Juan Carlos que completaba en aquellos días su formación militar en la Escuela Naval de Marín, en el vestuario de Pasarón.

Referencia absoluta en el once gallego y leyenda viva; completó en aquel equipo apodado "matagigantes", el del "Hai que roelo", brillantes temporadas en 1ª división, (a parte del ascenso a 1ª división en 1965), alcanzando un 7º puesto en 1966, lugar que en otros tiempos hubiera merecido plaza europea.

Una de las claves en su debut en Pontevedra fue el preparador francés D.Marcel Domingo, que a final de 1965 y ya fuera del conjunto gallego como técnico, seguía ensalzando su figura.



Y esas palabras halagadoras de Marcel Domingo, coincidieron con la misma opinión del Sr.Villalonga (seleccionador español) que se fijó en el charro para la selección absoluta.
Neme que nunca había sido convocado en las categorías inferiores; fue convocado en dos ocasiones hasta su debut; fue en dos de los tres encuentros de la eliminatoria frente a Eire que clasificaría a España para el mundial de Inglaterra'66.



Concretamente para el partido de vuelta de la eliminatoria disputado en el Sánchez Pizjuan el 27/10/65 y el partido de desempate (10/11/65), que disputado en París en el Parque de Los Príncipes, colocó con un gol de Ufarte, al conjunto Español en el mundial del 66.

"No me lo esperaba. He sido el primer sorprendido. De todos modos, es ésta una prueba de confianza hacia mí por parte del señor Villalonga que me obliga a mucho y que servirá tremendamente para superarme en mi rendimiento personal, aun cuando no juegue". 
Así se manifestaba Neme para la prensa deportiva al enterarse de la noticia de su primera convocatoria, antes del primer partido frente a la República de Irlanda.

La necesidad tras forzar el partido de desempate de mantener un bloque estable, según Villalonga, impidió el debut de Neme en este encuentro decisivo; aunque formó parte como uno más de la selección durante la convocatoria que compartió junto a los: Rivilla, Adelardo, Pereda, Marcelino, Olivella, Reija, Lapetra, Zoco, Glaría, Ansola, Aguirre, Ufarte, Gallego, Eladio, Betancort, Suárez e Iríbar...





Tras la clasificación para el Mundial lograda en aquel histórico choque en París sí llegó la oportunidad del salmantino y fue sólo un mes después cuando alcanzó la internacionalidad en el Santiago Bernabéu, un Neme que por aquel entonces (Diciembre de 1965) encabezaba en el Pontevedra la clasificación de 1ª división.
Convocatoria de Neme para el duelo amistoso frente a Inglaterra, no exenta de polémica por la ausencia de Amancio y Gento; cosa que finalmente no benefició al salmantino.



Derrota de la selección en el Santiago Bernabéu por 0-2 la noche del debut de Neme; que sustituyó a Lapetra en la segunda parte; y que sirvió para subir a un modesto salmantino al olimpo del fútbol.





Después de aquel debut, Neme no volvió a ser llamado para jugar con el combinado nacional; un nuevo entrenador como fue Balmanya y una inoportuna lesión en el tendón de Aquiles que le paró 4 meses; supusieron su alejamiento de la élite nacional; aunque Neme nunca se vino abajo y siguió destacando en el Pontevedra; quizá en una posición más retrasada, de enganche, pero siempre llegando arriba para golear.



Aquel Pontevedra siguió logrando gestas, convirtiendo Pasarón en un fortín en donde cayeron todos los grandes en aquellos 6 años en 1ª. Además de vencer fuera en el Camp Nou, entre otros grandes estadios, con gol del salmantino.





Pontevedra C.F 69-70, última temporada del club gallego en 1ª división de su historia.

Tras el descenso a 2ª división del Pontevedra en 1970; y el frustrado ascenso a 1ª del año siguiente; Neme puso un punto y a parte con el equipo granate; y volvió a casa, a Salamanca, para enrolarse en un ambicioso proyecto de la UDS en 3ª en la temporada 71-72, con el objetivo único, sobre un Helmántico recién estrenado, del retorno a 2ª.


Neme no llegó solo del Pontevedra C.F para reforzar a la UDS de cara a la temporada 71-72. Otros tres grandes futbolistas le acompañaron. En la imagen junto a Neme, el guardameta Aguinaga, el defensa Néstor y el histórico centrocampista Pita el día de su presentación.

Jugador indispensable en el proyecto, lo dio todo; 42 partidos, 13 goles; y sólo una fatídica promoción frente al Racing de Santander, evitó el triunfo del salmantino en su casa.
Aunque Neme con 32 años en aquel momento y a pesar de las nuevas críticas de la parroquia charra; tuvo aún cuerda para seguir haciendo historia.


Formación de la UDS en la temporada 71-72, con Neme como capitán del equipo.

Muchos años después de aquellos viajes al pueblo cruzando Sanchón de la Sagrada, origen de mi sentimiento cercano "casi familiar" a la figura de Neme; el destino me trajo a Albacete hace ya casi diez años.
Bastan cinco minutos en esta ciudad si uno saca en una tertulia con aficionados locales a la U.D.Salamanca; para darse cuenta de dos cosas:
Que sigue grabado a fuego aquel legendario 0-5 al Albacete Balompié y que Don Nemesio Martín Montejo, aquí, es una leyenda.


Neme firma por el Albacete Balompié para la temporada 73-74 ante el 
presidente de la entidad Fernando Navarro.

Fueron tres temporadas en estas tierras hasta su retirada donde fue considerado, no podía ser de otra manera, una estrella.
Con el Albacete Balompié que militaba por aquel entonces en categoría regional, lejos del esplendor como institución de los últimos 25 años hasta la actualidad; logró un histórico ascenso a 3ª con 111 goles a favor del equipo, en la que fue la mejor temporada vestido de blanco, la 74-75.


Albacete Balompié 74-75: Neme luce agachado cuarto agachado por la izquierda. Foto extraída del Libro 50 Aniversario ABP.

Como colofón a aquella histórica temporada y como guiño al final de su trayectoria como futbolista; la competición nacional de Aficionados; aquella Copa de España Amateur que sirvió para presentarlo a España; en todo un Camp Nou como futbolista en 1959; le guardó una última cita para poder cerrar el círculo, esta vez en el Carlos Belmonte.
Clasificado el Albacete y su capitán Neme para la fase final del campeonato nacional, la A.P.Almansa; el vecino rival del primer equipo de la provincia, fue el oponente, en una vibrante eliminatoria final por el título.
1-0 en tierras Almanseñas y un abultado 5-0 en el estadio de la avenida de España; hicieron que Neme pudiera cerrar su trayectoria del mismo modo que la iniciaba; con un título; su segundo campeonato de España de Aficionados.


Neme recoge el Trofeo que acreditaba al Albacete Balompié como campeón de España de aficionados.

No creo que el triunfo de un futbolista pueda medirse sólo por la cantidad de goles anotados o por el número de partidos disputados en unas u otras categorías, ni siquiera a veces, creo, por los muchos títulos que pudiera haber conseguido.
Para mi el triunfo máximo, el que perdurará eternamente, es el de lograr poner a todos los que lo vieron jugar de acuerdo, en todos y cada uno de los lugares por donde el futbolista que fuera, hubiera desfilado su fútbol y ser así, de esta forma, eternamente recordado. 
Y sí, sin duda pienso; Neme es uno de esos.

Pues seguiré pasando por Sanchón, aunque menos que entonces, y seguiré hablando con aficionados veteranos del Alba hoy aquí, en ocasiones; y difícil será, prácticamente imposible, que no salga a relucir su nombre; pasen los años que pasen.
Grande Neme.



Salamanca, Pontevedra y Albacete, tres ciudades; tres equipos y una leyenda común "nacida" en el 59; Neme.



Me reitero en mi agradecimiento máximo a Don Jorge Martín y a Don Lorenzo Ruano que me facilitaron la espectacular imagen que sirve de inicio a este pequeño homenaje a Neme en el Blog; una imagen histórica, que hoy podemos disfrutar todos. No olvidaré nunca este detalle.


Fuentes:
Marca
La Gaceta Regional.
Libros Gil Pérez
Libro La Mancha Blanca
Gombau
Archivo Lorenzo Ruano
Rocacarro.blogspot.com.es

El día que la Unión retrasó un "clásico"


Fue hace mucho tiempo; concretamente en 1959, y sí, un encuentro de la desaparecida U.D.Salamanca y una inesperada prórroga en el mismo; retrasó, en este caso, el inicio de un "clásico" jugado en el Camp Nou.

Se disputaba en el templo blaugrana el encuentro de vuelta de la semifinal del Torneo de la Copa del Generalísimo de aquella temporada, que había emparejado en el sorteo a los dos grandes de nuestro fútbol.
En el partido de ida disputado una semana antes en el "Nuevo Chamartín" el F.C.Barcelona había salido victorioso en el primer envite al ganar 2-4 en un encuentro recordado por la gran remontada blaugrana que perdía 2-0 al descanso.

A pesar del resultado, el partido de vuelta se presentaba apasionante; aquel Real Madrid venía de ganar días antes su 4ª Copa de Europa consecutiva y el F.C.Barcelona, de Don Helenio Herrera, era el vigente campeón del título liguero.

Basta con repasar los onces de ambos conjuntos aquel 14 de Junio de 1959, para valorar dicha efeméride como se merece:
Ramallets, Estrems, Olivella, Rodri, Gracia, Segarra, Gensana, Tejada, Kocsis, Martínez, Luis Suárez y Villaverde, jugaron por el F.C.Barcelona y Domínguez, Marquitos, Santamaría, Ramos, Santisteban, Ruiz, Joseíto, Villa, Di Stéfano, Rial y Gento, por el Real Madrid.



¿Y qué tuvo que ver la U.D.Salamanca con aquel evento?:

Aquel mismo día, la U.D.Salamanca jugaba también la vuelta de otra semifinal; en su caso la del Campeonato Nacional Aficionado de 1959, y el rival era el F.C.Barcelona Amateur; compartiendo escenario; un descomunal Camp Nou, con el encuentro estelar antes reseñado.

En aquellos años, incluso hasta los años 80, era frecuente que los partidos del Campeonato Amateur, incluso los del equipo filial de turno, sirvieran de antesala a los partidos del titular del recinto que cerraban la jornada y aquel día 14 de Junio de 1959, así sucedió.



Así pues la U.D.Salamanca sirvió de aperitivo a un público, el blaugrana, que poco a poco se fue acercando a las gradas del imponente estadio barcelonista para disfrutar de aquel "clásico" en el que como cuentan las crónicas el lleno absoluto del estadio estaba asegurado desde días antes.



La Unión llegaba a aquella semifinal en el Camp Nou tras un brillante partido de ida disputado unos días antes en el Campo del Calvario y que había concluido con un contundente 3-0 a favor de los salmantinos.
Por lo que, a priori, aquel partido de vuelta podría haber parecido sencillo para alcanzar la tercera final consecutiva del torneo nacional amateur; pero quizá el imponente escenario (recientemente inaugurado) y un F.C.Barcelona Aficionado arrollador por momentos, supo igualar la eliminatoria aquella tarde, anotando el tercer gol que forzaba la prórroga a nueve minutos de la conclusión del tiempo reglamentario.

Así, a medida que se acercaba la hora del gran duelo "Barça-Madrid" que cerraba la jornada, las gradas de aquel imponente recinto, que saludaba por primera vez en la historia a la U.D.Salamanca, se fueron poblando, alcanzando así un lleno imponente coincidiendo con la apasionante prórroga que los dos conjuntos amateur disputarían ante más de 90.000 espectadores.

Una UDS más madura y mejor físicamente que los azulgrana según las crónicas; fue muy superior en el tiempo extra, un gol de Maxi al filo del final de la 1ª parte y la puntilla de Abilio casi a la conclusión de la prórroga del encuentro; colocaron a los blanquinegros en la final del torneo, tras un partido y en un escenario, para el recuerdo.

Anécdota de fútbol de otros tiempo, de aquel fútbol de la gente, que hoy rescato, aquella de la media hora de retraso con la que empezó aquel "clásico" del 59; por "culpa" de la Unión como contaron las crónicas de la época:



Hay imágenes de la U.D.Salamanca, que podría deciros que uno lleva buscando toda una vida; y esta que sigue era una de ellas:
Debut histórico de la Unión Deportiva Salamanca en el Camp Nou; en 1959, el día en el que un equipo modesto, pero con una calidad que lo sitúa en la memoria colectiva en lo más alto de la historia unionista; retrasó el inicio de un "clásico"... 


Once de la U.D.Salamanca aquella tarde en el Camp Nou en el partido de vuelta de la semifinal del Campeonato Nacional de Aficionados: De pie, de izquierda a derecha: Luis, Maxi, Recalde, Toni, Silva, Hernández y Miguel. Agachados de izquierda a derecha: Rivero, Eloy, Blanco, Abilio y Neme. 


Mi agradecimiento máximo a Don Jorge Martín y a Don Lorenzo Ruano que me facilitaron esta espectacular imagen de la que hoy podemos disfrutar todos. No olvidaré nunca este detalle.

FUENTES:
Marca
Mundo Deportivo
Archivo Loren Ruano

jueves, 6 de agosto de 2015

Soñando goles

Fui de aquellos niños que empezaron a dar patadas a un balón agarrado a Naranjito; de aquellos que en las fiestas del colegio cuando todavía se hablaba de 2º de preescolar y la pelota era más grande que nosotros, me vistieron de la Unión Deportiva Salamanca con el pantalón negro por encima del chándal por si me caía; fui de aquellos niños de los que en su colegio no tenían equipo de fútbol grande y sólo podían jugar al fútbol-sala, de aquellos que intentaban hablar de la Unión en los recreos y nunca encontraban con quién, de aquellos que crecieron sumidos en el fenómeno Butragueño; y que sumaron a Maradona, como pilares del futbolista que como niños, la actualidad televisiva de mediados de los ochenta hizo que quisieran parecerse.

Quizá fue por eso, por los espacios pequeños obligados del “futbito” y los modelos futbolísticos de la época, en los que lo sutil predominaba sobre la fuerza; por lo que desde entonces admiré siempre más la propuesta del envío raso que del largo y bombeado; entendí la “pared” como la forma más pulcra de desbordar al contrario y elevé el recorte en el arte del regate, por encima del desborde al sprint en los vértices del área. Integrando para siempre en mi interior, que en la definición, en los uno contra a uno frente al arquero, era la belleza del “pase” a la red ante su media salida, preciso y elegante, el que me llenaba y no tanto así el disparo con potencia... y que al final (como le escuché a Navalón años después) del embroque se sale andando, acompañando el remate del lance; el balón; con una media mirada...

Por eso y desde esa grada que tanto echo de menos hoy, en el estadio Helmántico, fue ese corte de jugador de “entre-líneas” los que más me llegaron; jugadores combinativos, frágiles en ocasiones, pero elegantes, con pies que empleaban una escuadra y un cartabón en sus decisiones...

Y así, como no podría haber sido de otra manera, de crío yo también deseé acercarme a aquello con mi humilde juego.

Avanzaron los años ochenta, y mis ansias por querer jugar en un equipo se colmaron en el colegio, donde alcancé mi principio y mi final como futbolista; futbolista de fútbol-sala, no había otra cosa; corría 1985 y aún recuerdo cuando Simón nos repartió aquellas camisetas rojas usadas por varias generaciones del colegio una tarde tras las clases; el día que en los soportales del Maestro Ávila nos dividieron en alevín “A” y alevín “B”, para mi desconsuelo. "Así podrás jugar más" -me dijo mi padre-.

Paseé mis pobres hechuras como atleta por muchos patios de la capital salmantina, con la ilusión del que en cada metro de cemento, imaginaba correr por aquel tapete verde que antaño cubría el firme del Helmántico... hasta jugué en el pabellón de la Alamedilla y aquello me pareció poco más que Wembley, el de ahora no, el legendario, el de toda la vida.

Pero desgraciadamente, fui de aquellos niños con ansias de balón que manejaban la teoría con cierta facilidad pero su cuerpo no era capaz de llevarla a la práctica. 
Para esta última, para ese arte del dominio del juego y la pelota sólo me servían las noches y sus sueños; porque ya acostado, sobre la almohada de mi casa de Salamanca, incluso antes de saberme dormido; como por arte de magia, el mismo balón que botaba siempre largo en el ajado cemento del colegio y siempre encontraba una pierna rival para oponerse al pase deseado; dormido rodaba fácil y botaba siempre como había imaginado un segundo antes de recibirlo, y los disparos eran precisos, y los pases medidos, nunca, nunca fallaba.
Aún así, a veces, en ocasiones, pocas, o al menos una sola vez en la vida, algo de eso soñado sí sucede; y uno lo guarda en ese trocito de la memoria de lo que sí pasó; y en ocasiones, cuando algo pulsa ese botón que refresca las imágenes y las envuelve en color de nuevo, se eriza la piel de los recuerdos:

Se consumían los últimos días del invierno de una de aquellas temporadas de Alevín, y tocaba visitar al Salesianos “B”, “debutar” en aquel añejo patio que vio formarse a tantas generaciones de grandes jugadores unionistas.

-Caído a banda derecha, cuando la primera parte tocaba a su fin, un balón rechazado me alcanza; un solo defensa ante mi, adelanto el balón, conduzco,  recorto hacia la derecha y ¡sí!, sólo el portero delante...-

Entonces, bien fuera por mi poca fuerza al golpear la pelota, bien por aquellos posos de jugadores sutiles y de espacio corto que admiré y que finalizaban apuntando, bien influenciado por del que no hacía mucho tiempo fue considerado delicado gol por excelencia, aquel del “Buitre” en San Paolo, o por qué no decirlo, por esa pulsión o automatismo del que no le da tiempo a pensar y simplemente lo hace.

-...ante su salida, golpeé sutil a su derecha; superándolo, y poste, y gol, todo lento, todo despacio; lo sé porque no perdí de vista aquel balón que entraba y que no entraba mientras me iba alejando, en esa celebración que empezaba pero no empezaba, con mi índice en alto...-

Celebración a la que casi 30 años después me llevó el visualizar esta maravillosa imagen del irrepetible Gombau a un gol de Maxi en el añorado Calvario, que sirvió para pulsar ese botón de la memoria que refresca las imágenes del que os hablaba, y que me transporta cada vez que la miro a la misma pose, a las mismas miradas a un balón sutil que aquella mañana en el cemento de Salesianos; donde por primera y última vez en mi vida hice con un balón en los pies, lo que tantas veces sólo había soñado.

domingo, 18 de mayo de 2014

Un adiós al fútbol junto a Puskas y Gento


La carrera futbolística del que puede ser considerado uno de los máximos goleadores absolutos de la historia de la Unión Deportiva Salamanca, tuvo un colofón digno de su trayectoria.
La imagen, histórica, corresponde al último partido de la carrera futbolística de Maxi (Maximiliano Rodrigo Rodríguez - Salamanca 1939- ); forma con la camiseta de su último club, el Rayo Vallecano y rodeado de estrellas procedentes del Real Madrid, como Puskas, Gento, Manuel Sanchis, De Felipe, Santos, Serena... que formaron aquella tarde con la camiseta rayista cedidos por el Real en homenaje al conjunto de la barriada madrileña con motivo de su reciente ascenso a segunda división. (Maxi agachado tercero por la izquierda, Puskas agachado a su izquierda y Gento a la misma de este).

Fue en un partido frente al Girondins de Burdeos, en el que Maxi completó los 90 minutos y el equipo Vallecano venció por 2-0, al subcampeón francés, con goles de Puskas y Segovia.



Maxi, jugador fundamental e ineludible si queremos hablar de la historia de la UDS, cuya trayectoria culminada en aquel; su simbólico partido final, se inició años antes; como en el caso de muchos jugadores de aquella época, tras un balón y en las calles de su natal ciudad de Salamanca.

Formado en el patio del Colegio María Auxiliadora de la capital charra, sus condiciones atléticas no pasaron desapercibidas y con 18 años inició su andadura en la UDS; descubierto, según contaba hace años en entrevista concedida a El Adelanto (Lorenzo Ruano), por otro antiguo alumno salesiano, el mítico ex-jugador y presidente unionista Dámaso Sánchez de Vega.

En la Unión fueron cuatro las temporadas que defendió la camiseta blanquinegra; con dos títulos de España de aficionados en sus vitrinas, un ascenso a segunda división y la histórica participación con la selección nacional Amateur en 1958, con la que disputó dos encuentros. Mítica fue su temporada 59-60, en tercera división y que culminó con el ascenso en Mendizorroza en la que anotó la friolera de 32 goles en 36 encuentros disputados; lo que a lo largo de la campaña le llevó a las páginas interiores de la prensa nacional deportiva.


Histórica entrevista a Maxi en las páginas interiores del diario Marca 
realizada en Enero de 1960 por el irrepetible Germán Herrero.

Extremo derecho y delantero centro fueron sus posiciones habituales; rematador de cabeza incuestionable, fue recriminado en ocasiones por el Calvario por su teórica frialdad en el juego; aunque sus cifras anotadoras; que en la Unión alcanzaron registros de récord cercanos a la centena, le hacen tener que ser considerado como uno de los máximos realizadores de su historia.

Con la Unión en 2ª división, tras el ascenso en 1960; al concluir la campaña 60-61 y con la permanencia conseguida por el conjunto salmantino en la categoría de plata, fueron varios los equipos que se interesaron por el delantero; finalmente fue el Real Madrid su destino; aunque nunca debutó con los blancos; a punto de ser cedido a la Real Sociedad; finalmente lo fue al C.A.Osasuna como moneda de cambio para el fichaje de Zoco y Félix Ruiz por los blancos.
En el equipo pamplonés disputó tres temporadas, 61-62, 62-63 y 63-64; dos de ellas en primera división, participando en 32 partidos de liga y anotando ocho goles.



Imagen correspondiente a la temporada 61-62. Once del C.A.Osasuna que se enfrentó al Tenerife en el estadio de San Juan. En la imagen Maxi segundo agachado por la izquierda, comparte titularidad con otro ilustre salmantino y ex-unionista; Miche, segundo de pie por la izquierda. VER: De la calle Volta...
Otros ilustres del fútbol español como Zoco, Fusté o Serena también lucen en el once de aquel histórico equipo navarro.

Pensando en la retirada por su vocación médica con tan solo 25 años al concluir su cesión en el conjunto navarro, es rescatado entonces por el Real Madrid que vuelve a cederlo, esta vez al Rayo Vallecano (club vinculado al Real en aquellos tiempos), que militaba en 3ª división, en la temporada 1964-65, y que logró ascender a la división de plata al final de aquella campaña; siendo homenajeado por tal motivo, el 13 de Junio de 1965 en el partido frente al Burdeos que encabeza esta entrada.

Maxi, leyenda viva de aquella U.D.Salamanca que se nos fue; gran jugador; gran rematador y goleador, que desde el amateurismo que era la Unión Deportiva Salamanca de su época; dio gloria al club creciendo como futbolista desde la cantera y debiendo ocupar con toda justicia un lugar privilegiado en el recuerdo, entre los mejores jugadores de su historia.



"En su momento llegar a la Unión fue un honor y una ilusión enorme. Se juntaba todo, ser salmantino, tener una gran afición al fútbol y tener la oportunidad de jugar en la Unión Deportiva Salamanca".

Maximiliano Rodrigo Rodríguez "Maxi", 
entrecomillado extraído de entrevista en 
La Gaceta Regional en 1998.

FUENTES:
Diario Marca
Web U.D.Salamanca - Sección de Lorenzo Ruano.
La Gaceta Regional de Salamanca entrevista a Maxi de Fernando Rodríguez.