En el minuto 61, Tamayo anota el primer gol del partido. (14 de Junio de 1987).
La mitología del fútbol, aquella que alcanza cotas inigualables en las finales, cuando hay un título en juego o simplemente en partidos decisivos, como aquellos en los que se juegan ascensos y descensos, suele olvidar a algunos goleadores de sus partidos; de igual modo que Aldrin y Collins pasaron a la historia, pero menos, en la conquista lunar del 69; todos los goleadores que abrieron partidos con sus tantos, pero tuvieron un compañero que deshizo un empate posteriormente para ganar el choque; se quedaron allí, en la memoria colectiva pero por detrás, ocultos bajo el telón que es el olvido.
Es fácil recordar que Marcelino nos dio con su cabeza, la primera Eurocopa, la del 64; pero pocos se acuerdan del gol de Pereda que abrió el marcador aquella noche en el Santiago Bernabeu. En 1974, minutos antes del gol decisivo de Müller en la final del mundial de Alemania, también marcó Breitner y los dos tantos de Kempes en el 78, siempre superaron al postrero de Bertoni; dos mundiales después, Burruchaga apagó a Valdano y al Tata Brown que abrieron el marcador en el imponente Estadio Azteca, y recuerdo claramente el gol de oro de Trezeguet en el 2000 frente a Italia, pero no recordaba que Wiltord marcó el empate que forzó la prórroga; Zidane y su volea ocultaron el gol de Raúl, el de Belleti al de Eto’o, el de Alfredo al de Manjarín, el de Marcos Alonso al de Víctor en el 83, e incluso el de Ghiggia al de Schiaffino en 1950; y así, hasta el infinito…en la historia de la Unión , sucede lo mismo, en el baúl de los recuerdos positivos, entre muchos, los míticos goles de Urzaiz hicieron olvidar el inicial de Torrecilla el día que subimos a primera en el Carlos Belmonte; y Pablito Zegarra hizo el gol del primer empate el día del 4-3 al Barça, pero fue olvidado tras el éxtasis final de los goles de Brito y Silvani, en el baúl de los negativos, más de lo mismo, todo el mundo recuerda hasta el dolor, que fue Eizmendi el que nos dejó sin ascenso aquella dramática tarde de Junio de 1987, pero antes de aquello marcó Tamayo… aunque lo hayamos olvidado o queramos olvidarlo.
FOTO: El Norte de Castilla.
