...recuerdos de aquel niño que leía los libros de Gil Pérez en el viejo sillón de La Vega, aquellos recortes amarillos en el armario, aquellas tardes en la fría piedra del estadio, aquellos sueños, pensamientos y deseos que tuve desde aquella grada que fue mía, DESDE MI GRADA VIEJA...

sábado, 14 de enero de 2012

Dos equipos de récord

Salíamos aquella mañana de la iglesia de San Juan de Barbalos, de misa, y no habíamos cruzado todavía la plazuela para salir por la calle de Santa Teresa camino de aquel vermut de los domingos en la cafetería del Hotel Condal, cuando mi padre comentó: “…dicen ahí que la Unión ha perdido en Maspalomas…”.
Un gesto de incredulidad pobló mi rostro, sinceramente no me lo esperaba…”se acabó el record” –dije en voz baja-…aquella fría mañana de febrero de 1988, la Unión detuvo el record en 25, lejos, en la cálida isla de Gran Canaria, perdiendo por 1-0, por la mínima, en un encuentro lleno de errores arbitrales.
En ocasiones las casualidades o pequeños gafes existen, y recuerdo que se dijo durante toda la semana previa al encuentro; que ese mismo domingo; en el Estudio Estadio de Matías Prats se iba a emitir un reportaje de aquel equipo del récord, aquel equipo histórico venido a menos; que en aquel mítico año en 2ªB de la vuelta de Traid, y de la camiseta de LEDESA, buscó durante 25 jornadas acercarse a grandes gestas de otros como los 27 partidos invicto desde la primera jornada del Real Madrid de la 68-69 o el aún vigente de las 32 jornadas de la mítica Real de Ormaechea de la 79-80, ambos en primera división.

Pero no pudo ser...




Aquella gesta no sirvió para llegar a Estudio Estadio…pero sí para pasar a la historia de la UDS, superando una racha anterior comparable pero olvidada…aquella del mítico equipo de Soler de la 68-69 en 3ª división (la 2ªB del momento), aquel equipo que retornó a la división de plata por la puerta grande en una inolvidable promoción frente al decano de nuestro fútbol.
Fueron 24 los partidos de imbatibilidad del equipo charro desde la primera jornada entre 1968 y 1969, y se dobló la rodilla esta vez en el mes de Marzo, y un poco más cerca, en la capital de España, frente al Plus Ultra, otra vez por 1-0, por la mínima, en otro encuentro lleno de errores arbitrales.



Dos equipos, dos plantillas, unidas en la historia, por un puente de diecinueve años que separaron la jornada 25 de unos y la 26 de otros, para perdiendo, dejar el listón muy alto, para aquellas “Uniones” venideras que quieran grabar su nombre en ese libro de los récords particular donde se inscribieron ya, los Justo, Chanes, Huerta, Fernando, Pedraza, Manolo, Juanín, Calero, Paulino, Pollo, Sancho, Tapia, Lozano, José Manuel, Mayoral, Bazaral, Garrido, Vidal, Anselmo, Oswaldo, Valledor, Miranda, Ángel Lozano, José Ángel, Queco, Sito, Balta, Echevarría, Nino, Balbino, Mina, Iraola, Abajo, Montero, Vicente, Villarejo, Melo, Paco, Biota, Rafa, Pardina, Merino y Ollero en dos rachas desde la primera jornada inolvidables.

Temporada 1968-69























Temporada 1987-88

Póster editado por la Gaceta Regional como conmemoración del ascenso 
que consiguió aquella plantilla al final de la temporada 87-88.
Sentados de izq. a dcha: Rafa, Echevarría, Montero, Lozano, Abajo, Pardina y Melo.
De pie de izq. a dcha: Tori (utillero), Ollero, Paco, Balta, Queco, Balbino y Sito. Fila superior de izq. a dcha: José Ángel, Vicente, Nino, Traid, Biota, Iraola, Merino y Benito.



viernes, 6 de enero de 2012

El 10 de Kempes

Nunca tuve un físico y unas cualidades suficientes para soñar en ganarme la vida jugando al fútbol, por lo que nunca aspiré, ni mucho menos, a poder compartir espacios y sensaciones futbolísticas cercanas, con cualquiera de aquellos jugadores que vi jugar y seguí cada fin de semana en radio, TV o campo de juego, o con otros muchos que cuando yo nací ya se habían retirado o estaban pensando en hacerlo.
Pero fue hace ya algunos años, recién llegado a la capital del Turia, y en una de aquellas soleadas tardes de finales del otoño valenciano; cuando después de bajar del 71 en la Avenida de Blasco Ibáñez con mi carpeta bajo el brazo camino de las clases del doctorado, me ocurrió algo inesperado, que aún recuerdo.
Reconozco que aunque enamorado de la Unión, del fútbol y de su historia en general, nunca fui especialmente mitómano; pero cruzarme aquella tarde, allí, con todo un Mario Alberto Kempes, a 300 metros del todopoderoso Mestalla que podía otear a mi espalda con el rabillo del ojo desde aquella parada de autobús; supuso algo emocionante.
Siempre dudas al principio, ¿es?, ¿no es?...pero sí era.
Desgraciadamente, nunca pude verlo jugar en directo, pero las imágenes volaron en mi cabeza desde que lo divisé varios metros por delante de mí acercándose; hasta que lo perdí de vista a mi espalda…pasaron sólo unos cuantos segundos, segundos, que hoy recuerdo en este blog como aquellos, pocos, que pasé al lado de Mario Alberto Kempes.
Por un momento, durante aquel fugaz encuentro, me imaginé en la piel de otros que sí estuvieron cerca de Kempes  y en las sensaciones que ellos sí vivieron sobre un terreno de juego tan lejanas para el aficionado común…y pensé que Jongbloed, Haan y Krol estuvieron así de cerca de él, en la final del 78; cuando se lanzaron a sus pies en el Monumental y no pudieron pararle; o en lo cerca que estuvieron Del Bosque, Benito, Isidro o San José; que no consiguieron evitar sus goles en la mítica final de Copa del 79… también pensé que era ese mismo hombre el que corrió alrededor de la portería con los brazos abiertos, ante 100.000, envuelto en papeles recortados para celebrar el segundo gol en la prórroga de su mundial, perseguido por una nube blanquiceleste de jugadores, y también pensé en Pat Jennings que lo tuvo a esa misma distancia después de detenerle aquel penalty en la final de la Recopa del 80…o en los 116 goles que anotó en primera división con el Valencia CF, o en que fue pichichi 2 veces…sí, era ese mismo hombre que pasaba a mi lado.
 Y recordé que “el matador” también anotó un gol en el Helmántico y que se convirtió en nuestra bestia negra particular anotando 6 goles en los 6 partidos en que nos enfrentamos a él en el estadio de la avenida de Suecia…; y aunque de chico me enseñaron que no es de buena educación girarse a mirar en plena calle, no pude evitar darme la vuelta a su paso y quedarme parado siguiéndole con la mirada mientras se alejaba calle abajo, y me vino a la memoria aquella imagen que había visto días atrás en la tienda oficial del Valencia CF, en la calle Pintor Sorolla, mientras ojeaba curioso el libro del 90 aniversario del equipo che, y pensé en Bustillo, y en su mirada en aquella fotografía en la que seguía con sus ojos la celebración de Mario Kempes tras aquel gol que le marcó a la Unión en los 70; la misma mirada que yo fijé en la espalda del mito argentino aquella tarde, al girarme, imaginando que aquel hombre, igual que en la foto, levantaría los brazos camino de las verjas del fondo de Mestalla y que en su espalda aparecería un 10, el mismo 10, de aquellos que iban cosidos, que vio Bustillo aquella noche en el estadio mientras Kempes se alejaba acercándose a su público con los brazos arriba y el mismo que imaginé ver yo, vestido de corto junto a los jugadores de la UDS de la imagen, con la camiseta roja y el escudo de la Unión cosido al pecho, de pie, absorto, en las proximidades del añejo Mestalla que rugió en mi mente por el gol de Kempes, en el silencio de aquella tarde de hace ya unos años y que por unos segundos me hizo sentir parte de la leyenda, que fue compartir un instante de mi vida con un inmortal del fútbol mundial.
Foto extraida del libro del 90 Aniversario del Valencia CF

Mario Alberto Kempes Chiodi (Bell Ville - Argentina  1954), jugó en el Valencia CF entre 1976 y 1981, y entre 1982 y 1984 (7 temporadas) y aunque se le relaciona clásicamente con el 10, dorsal que heredó Maradona posteriormente en la selección argentina; en sus inicios en el club valenciano vistió el 9 habitualmente.
En Mestalla se enfrentó a la UD Salamanca en seis ocasiones, anotando seis goles:
76-77 VALENCIA – UDS 0-0
77-78 VALENCIA – UDS 3-1 Valdés y Kempes (2) 1 (p)
78-79 VALENCIA – UDS 0-0
79-80 VALENCIA – UDS 2-2 Kempes y Bonhof
80-81 VALENCIA – UDS 3-0 Saura y Kempes (2) 1 (p)
82-83 VALENCIA – UDS 4-1 Kempes, Solsona, Idígoras y Roberto

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Los héroes del Belmonte

No es demasiado difícil, incluso podría para algunos ser bastante sencillo responder enumerando de carrerilla a los trece jugadores que en Junio de 1995, consiguieron la proeza de remontar un 0-2 en contra y ascender a los altares del fútbol aquella noche contra pronóstico en un Carlos Belmonte de primera…
“Olabe, Sito, Torrecilla, Balta, Josema, Medina, Díaz, Vellisca, Quiroga, Barbará, Quico, Carlos y Urzaiz…”

Pero pasados los años y viendo lejos  aquel histórico momento, sinceramente creo que la respuesta debe ser más amplia… pues no sólo los trece hombres enumerados deben ser considerados los héroes.
Tras la decepción del 0-2 en la ida, no hubo desplazamiento masivo a Albacete; está claro que fue sencillo desplazar 10.000 aficionados a Burgos en el 82 o a Vitoria en el 97, con “casi” todo conseguido antes de aquella decisiva jornada, pero ¿ quién apoyó a la Unión aquella noche en el Belmonte?...¿quiénes fueron aquellos héroes anónimos que, sí, confiaron?
La Gaceta Regional del día después de la proeza, comentaba en su crónica: “…Por parte de Avalancha Charra fueron 20 personas, Santa Bárbara y Brigadas Charras desplazaron a 60 cada una que, junto a los 19 de la Peña Lito completaban la expedición de 150 personas que viajaron en autocares desde Salamanca; la representación salmantina en el Carlos Belmonte se completaba con algunos coches particulares que prefirieron ir por su cuenta. En total algo más de 200 charros que llevaron a su equipo en volandas durante todo el encuentro…”   
A toro pasado, siento envidia sana de aquellos 200 charros… y rescato, hoy, para su reconocimiento, imágenes de papeles añejos, de prensa histórica, de aquellos héroes que no saltaron al campo pero que confiaron y viajaron con la esperanza, aunque difícil, de que en aquel Junio del 95 podíamos volver a ser de primera.







FOTOS: Morgan, EFE.